Web 2.0

La Red ha cambiado. Cuando muchos de nosotros empezábamos a creer que nos enterábamos de qué iba este lío, resulta que van, y nos lo cambian. Cuando ya creíamos que Internet era un sitio en el que había que tener una página web con datos sobre la empresa y un catálogo de productos, resulta que eso “ya no se lleva”, es “del siglo pasado”. Y encima, casi con recochineo, nos dicen que es que ha llegado la web 2.0.

La web 2.0 es una fórmula de usar la Red de una manera más inteligente basada en la comunicación entre personas. No para vacíos mensajes sobre lo grande y bueno que soy, sino para verdadera comunicación. En la web 2.0 somos personas y nos relacionamos, conversamos. Los blogs, foros y aplicaciones variadas no son sino herramientas [usadas por este nuevo sistema] para cambiar el modelo de relación: de entes despersonalizados, de cartas del presidente sin contenido, de folletos electrónicos, a verdadera comunicación. Éste soy yo, esto es lo que hago, así me puedes contactar, aquí te cuento novedades y por qué creo que son importantes… en un lenguaje informal, tal y como hablamos las personas.

Esta nueva fórmula se aprende usándola, no llamando a costosos consultores que nos montan algo que después no sabemos cómo utilizar. Son herramientas que nuestros hijos adolescentes pueden emplear –seguramente ya estarán utilizándolas–, que permiten canales de comunicación directa con clientes y proveedores; un sitio en el que dejar ver cómo somos realmente, cómo es nuestra empresa, nuestra personalidad, por qué hacemos bien lo que hacemos. Sin contar batallas. Pura comunicación.

La web 2.0 también ofrece peligros. Si cualquiera puede contar lo que quiera, ¿qué pasa si un cliente insatisfecho cuenta lo que hemos hecho mal? Efectivamente, puede ocurrir, nos guste o no. Esta novedosa herramienta está entre nosotros, y lo que opinemos de ella no modifica los hechos. Como todo cambio, tiene matices de oportunidad y amenaza, pero conocerla y explorarla sólo mejorará nuestras posibilidades y nos proporcionará claves para entenderla. ¿Otra moda más? Esto es lo que las personas quieren que sea, sin más. Una fuerza imparable puesta en manos de los que la quieran utilizar. Si a estas alturas no sabe distinguir entre moda y tendencia, preocúpese. El mundo ha cambiado.