Un traje financiero a la medida

Los bancos y cajas de ahorro ofrecen fórmulas cada vez más atractivas para pagar la compra de bienes de equipo. Las más demandadas son el leasing y el renting, que permiten financiar el 100% del bien sin necesidad de hacer una inversión inicial, y amortizarlo en cuotas adaptadas a las rentas de las empresa.

La economía española vive un proceso de relevo en sus motores de crecimiento. Hasta ahora, el ciclo económico se sostiene básicamente por el empuje del consumo privado y la construcción. Esta coyuntura deriva de un escenario de bajos tipos de interés –hace cuatro meses alcanzaron su mínimo histórico– que ha posibilitado una financiación muy barata que, a su vez, ha empujado a los hogares a endeudarse y destinar ese endeudamiento a financiar el consumo y la compra de vivienda.

Eso está cambiando ahora. La economía se encamina hacia un modelo más productivo, cuya primera consecuencia es un aumento de la inversión en bienes de equipo. Las empresas –pequeñas, medianas y grandes– invierten más en comprar bienes para producir más y de manera más eficiente: maquinaria, herramientas, plataformas tecnológicas, equipos técnicos y de oficina, vehículos industriales y comerciales y, en general, cualquier bien que necesiten para desarrollar su actividad.

A la vista de este nuevo escenario, las entidades bancarias están poniendo el acento en la financiación de bienes de equipo y ofrecen a las compañías un abanico de productos y servicios financieros cada vez más amplio y personalizado. Las fórmulas van desde la póliza de crédito o el préstamo con garantía personal o hipotecaria hasta el leasing o el renting. Éstas se han convertido, con gran diferencia, en las opciones más solicitadas por las sociedades para financiar la compra de sus bienes de equipo.

La opción de comprar
El leasing es un alquiler con opción de compra; una fórmula por la que la entidad financiera adquiere un bien de equipo y se lo alquila a una empresa durante un determinado tiempo a cambio de una renta periódica a modo de alquiler. Transcurrido ese plazo, fijado por contrato, el arrendatario debe decidir si compra o no el bien. Si lo hace, paga el valor residual, obteniéndolo en propiedad. También puede suscribir un nuevo contrato de leasing sobre esos bienes de equipo (es decir, prorrogar la fórmula) o devolverlo a la entidad que se lo ha prestado.

El leasing tiene claras ventajas con respecto a otras fórmulas de financiación. La principal es que no requiere un desembolso inicial para el empresario puesto que es la entidad quien adquiere el bien y lo alquila. Además, la inversión se autofinancia desde el inicio de su actividad productiva. Y, sobre todo, disfruta de ventajas fiscales puesto que se beneficia de una doble deducción fiscal. Las cuotas mensuales están compuestas por dos partidas diferentes: la correspondiente al coste de la adquisición del bien y la carga financiera. Esta última es un gasto fiscalmente deducible. También es deducible la correspondiente a la recuperación del coste del bien, salvo que se trate de terrenos, solares y otros activos no amortizables.

Lo mismo vale para el renting. La diferencia entre una y otra fórmula es que el renting, en principio, no incluye la opción de compra, aunque este aspecto es negociable en cada caso. Además, incorpora el mantenimiento del bien y todos los servicios adicionales.

Sin oferta estándar
Por todo ello, las entidades financieras vuelcan sus servicios de financiación de bienes de equipo en el leasing y el renting. Todas ofrecen soluciones a la medida de cada empresa. De esta forma, diseñan cada operación en función del bien de equipo –o, en general, del activo mueble o inmueble de que se trate– y de la situación financiera específica de cada sociedad que lo solicita. No hay una oferta estándar.

Banco Santander basa su estrategia de financiación principalmente en el renting. A través de Bansatec Renting financia equipos informáticos y ofimáticos que incluye todos los servicios necesarios para su uso, como seguro, cobertura en el caso de averías y mantenimiento integral. Incorpora un novedoso servicio de renovación tecnológica y atención telefónica al cliente. Gracias también a su Canal Prescriptor Empresas ofrece un renting de equipamiento industrial, elevación y obra pública.

Para las compañías que prefieren adquirir sus bienes de equipo, Banco Santander pone a su disposición financiación a través de una amplia gama de préstamos que se adaptan a todos los segmentos: autónomos, profesionales, pymes y grandes empresas. Incluye la financiación de todas las actividades económicas, desde la compra de bienes de equipo hasta las necesidades financieras del comercio exterior. En la actualidad, comercializa el Superpréstamo Global Empresas y Negocios, con un interés fijo del 5,45% a tres años y por un importe máximo de 60.000 euros. Con una comisión de apertura del 1,5%.

Cuotas periódicas
BBVA dispone de la línea Leasing BBVA mediante la cual el banco compra el bien que le indique la empresa y lo pone a su disposición a cambio de diversas cuotas de alquiler durante un periodo mínimo de dos años, salvo en el supuesto de bienes inmuebles, en cuyo caso el mínimo es de diez. Además, BBVA da luz verde a una fórmula de amortización flexible, con la posibilidad de adaptar las cuotas periódicas de alquiler a la generación de riqueza que le aporta la inversión.

Banco Popular pone en el mercado una línea de préstamos con garantía personal para financiar inversiones en bienes de equipo que facilita acometer la inversión necesaria antes de que el negocio esté funcionando. Igualmente, ofrece una línea de leasing que hace posible a las empresas financiar el 100% de la inversión que se va a realizar y amortizarla mediante cuotas ajustadas a las necesidades de cada cliente.

Propuesta de las cajas
Por lo que respecta a las cajas de ahorro, las fórmulas son muy similares, si no idénticas. Caja Madrid ofrece el Préstamo Pyme, un crédito en condiciones ventajosas que hace posible la financiación de inversiones empresariales a largo plazo y a tipos de interés competitivos. Las condiciones son negociables en cada caso. Este producto ofrece la ventaja de que mantiene un periodo de carencia de hasta 12 meses.

La Caixa dispone de un producto específico, el Leasing de Bienes de Equipo, que aporta financiación a cualquier bien de uso duradero destinado a la actividad empresarial o profesional. La condición es que los equipos o los vehículos deben ser nuevos (no financian de segunda mano, restricción habitual en el leasing). La caja de ahorros catalana aplica un tipo de interés fijo para operaciones de importe reducido y variable referenciado al Euríbor y con revisiones anuales para las de cuantía elevada. En todos los casos, las condiciones son negociables.

También comercializa un préstamo con garantía personal destinado a comprar bienes de equipo. En este caso, los tipos de interés pueden ser fijos o variables referenciados al Euríbor. Este préstamo ofrece tres sistemas de cuotas: el francés o método tradicional de cuotas constantes mixtas (amortización de capital más intereses), que incluye hasta cinco cuotas dobles que sólo amortizan capital; el método de pago de intereses periódico con devolución del capital a su vencimiento y, como tercera opción, un sistema de abono de intereses más capital distribuido de forma lineal en cada vencimiento.