Un papel más duro que el acero

Investigadores suecos del Real Instituto de Tecnología de Estocolmo (KTH) han trabajado en un interesante proyecto. Se trata de la creación de un papel cuya dureza podría superar a la del mismísimo acero.

Las fibras de celulosa que han creado pueden soportar casi el doble de tensión que el acero, una cualidad excepcional que podría tener numerosas aplicaciones y ventajas en el futuro, como por ejemplo, la fabricación de bolsas superresistentes y biodegradables o ayudar en el crecimiento de los tejidos de los órganos trasplantados. Además, todo esto podrá llevarse a cabo con un proceso de producción mucho más rápido y barato que el actual.

El jefe de investigación de la Escuela de Ciencias e Ingenierías Químicas del KTH, el profesor Lars Berglund, trabajó intensamente con los mejores profesionales para conseguir, tras un largo proceso químico y mecánico en su laboratorio, reducir hasta mil veces el tamaño de las fibras de la celulosa que se emplean hoy en día para fabricar el papel. El siguiente paso fue añadir otros productos químicos y elementos como el carbono y el hidrógeno que reforzaron considerablemente las mencionadas fibras.

Celulosa ecológica
Según la información de la web Daily Tech, este revolucionario invento puede soportar una tensión de 214 MPa (megapascales, unidad de medida de la tensión mecánica), mientras que el acero soporta 130 MPa y el papel tradicional tan solo 30 MPa.

Otra de las ventajas de este “súper papel” es su respeto por el medioambiente, ya que durante el proceso de fabricación y fortalecimiento de las fibras de celulosa, no se altera su condición de material orgánico, lo que le convierte en una sustancia biodegradable.