Un nuevo dispositivo podría convertir el CO2 en biocombustible

La compañía Origo Industries ha desarrollado un sistema que, según afirma la propia empresa, captura y almacena el CO2 que expulsan los tubos de escape de los vehículos para reutilizarlo posteriormente en la alimentación de cualquier coche diésel o en la calefacción de una casa.

Se trata de un dispositivo que recoge el gas en unos filtros que luego son tratados con un tipo especial de algas. Después éstas se prensan y el aceite resultante se puede utilizar de nuevo en el vehículo o en la calefacción de las casas.

Un 60% menos de emisiones
El artífice de esta técnica es Ian Houston, presidente de la firma Origo Industries, que ha aplicado el sistema a su propio vehículo, un todoterreno Mitsubishi Shogun diésel de 2,5 litros. Según él, el automóvil ha logrado reducir sus emisiones en un 60% por kilómetro.

Houston asegura que gracias al dispositivo se puede generar hasta 2.500 litros de aceite al año con un vehículo similar al suyo, cantidad suficiente para alimentar la caldera de un chalé mediano durante todo un año.

Sin embargo, aún no se ha podido demostrar la eficiencia del dispositivo más allá del todoterreno del propio creador, lo que no ha impedido que varias compañías hayan mostrado ya su interés por adquirir la patente del sistema.