Reluce el envase de metal

Se pueden utilizar envases de acero o aluminio en los microondas siempre que se sigan unas recomendaciones básicas. Así lo afirma un nuevo estudio. Se trata de una gran noticia que, junto con el dato del elevado nivel de reciclaje de los envases de metal, puede dar un vigoroso empuje para su demanda en el mercado de los productos alimenticios.

a

Los envases de metal se pueden utilizar en los microondas sin riesgo. Así lo afirma un estudio elaborado por el prestigioso Instituto Fraunhofer para Ingeniería de Procesos y Envasado a instancias del Metal In Microwave Industry Group (grupo dedicado a estudiar y promocionar el uso del metal en la industria de los microondas).

El Instituto ha efectuado más de 1.000 pruebas sobre cinco tipos de envases que, aunque de distintas medidas, tienen en común que son hondos y muy abiertos. Los tests se realizaron con cinco modelos de microondas normales que se comercializan en la actualidad. Los resultados se compararon con los de otros cinco envases de plástico. En las pruebas se emplearon cinco tipos de alimentos, todos ellos líquidos o semilíquidos, que se calentaron a temperaturas de 700, 800, 900 y 1.000 W.

Seguir las reglas
En función de los resultados de las pruebas, el informe afirma que no se producen chispas ni desperfectos ni funcionamientos incorrectos si se siguen algunas recomendaciones de seguridad. De esta forma, no se debe usar tapa de metal en los envases; solo se pueden introducir contenedores llenos; no se puede calentar más de un envase a la vez; es necesario dejar 2,5 cm entre las paredes del microondas y el contenedor; y, en el caso de los aparatos que no dispongan de bandeja giratoria, el envase se ha de colocar sobre un plato de cerámica. Además las investigaciones señalan que su conclusión es aplicable solo si se emplean envases hondos que posean una abertura ancha.

b

El tiempo de calentamiento necesario es mayor para estos envases de metal que para los de plástico (hasta el doble para la misma cantidad de alimento), ya que en los primeros, a diferencia de los segundos, la comida solo se calienta a través de la parte abierta en lugar de por todos los lados. No obstante, la distribución del calor es mejor en los envases de metal que en los de plástico, es decir, que el contenido se calienta más uniformemente.

El informe del Instituto Fraunhofer es una buena noticia para un sector que recientemente ha emitido otro estudio muy positivo para su imagen entre los consumidores y, por lo tanto, para sus expectativas en el mercado.

APEAL (la asociación europea de productores de acero para envasado) ha revelado que al menos dos tercios del envase de acero que se utiliza en Europa se recicla, lo que como efecto secundario supone una reducción del consumo de energía y de la emisión de gases nocivos derivados del carbón (especialmente CO2).

c

Ahorro medioambiental
En concreto, un 66% del envasado de acero se recupera, lo que actualmente supone el reciclaje de 2,5 millones de toneladas en latas y contenedores elaborados en dicho material. En términos medioambientales, estas cifras se traducen en un ahorro de 4,7 millones de toneladas de CO2 que no se emiten a la atmósfera, el equivalente al gas que producen dos millones de vehículos que recorran una media de 15.000 km al año. Según el informe de APEAL, los países que encabezan el reciclaje de estos envases de acero en Europa son Bélgica y Alemania, con un nivel de reciclaje del 93% y el 89%, respectivamente. Tras ellos, Suiza, Austria y Países Bajos son los más recuperadores, superando el 80%.

De acuerdo con la asociación APEAL, la razón de los altos niveles de reciclaje de los contenedores de acero se debe, en primer lugar, a la facilidad con la que es posible recoger las latas mediante diversos métodos. En segundo término, al hecho de que sus propiedades magnéticas hacen que se pueda separar con más eficiencia en las plantas destinadas a tal fin. La tercera razón para el éxito en la recuperación estriba en la creciente demanda de material reciclado del acero, ya que éste presenta posibilidades de reutilización que otros metales no ofrecen. En este sentido, la principal característica es que el acero se puede reciclar cuantas veces se quiera sin que pierda sus propiedades específicas.

  • Para saber más:
  • Envases de plástico biodegradables
    Además de los fabricados en metal, las empresas de alimentación y bebidas tienen otro aliado en lo que se refiere a los envases. El sector del plástico está desplegando un esfuerzo constante en la búsqueda de alternativas más respetuosas con el medio ambiente que las actuales. El Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) está investigando en envases que sean completamente biodegradables de un solo uso y destinados al envasado de productos que necesitan una protección frente al oxígeno y la humedad.

    Hasta ahora las soluciones convencionales combinan varias capas de plástico, una interna, que sirve de barrera al oxígeno, y otras exteriores que cumplen el papel de escudo contra la humedad. Esta estrategia de utilizar varias capas es la que también se está siguiendo en el desarrollo de la opción biodegradable. De momento se ha conseguido definir cuáles serán los materiales empleados. La barrera al oxígeno será desempeñada por un material compuesto de almidón 100% natural procedente de fuentes completamente renovables. El proyecto también ha desarrollado ya el almidón termoplástico que formará parte de la capa interna coextruída. El resultado final del experimento es conseguir envases de plástico que, tras su uso, se degraden en condiciones controladas de compostaje.

    Botellas metálicas personalizadas
    Las botellas de metal son un tipo de envase duradero. Gracias a las técnicas de fabricación es posible obtener una imagen atractiva, con formas, colores e impresiones distintivos. Por eso están indicadas para contener todo tipo de productos, desde los de cosmética y cuidado personal (perfumes, por ejemplo), a los farmacéuticos, fitosanitarios, bebidas, etc.

    Las botellas de metal que elabora y comercializa Intercontinental Marketing están fabricadas en aluminio puro (con una pureza mínima del 99,5%), por lo que son reciclables una vez terminado su ciclo de vida. Se pueden crear en distintos acabados, brillantes, mates o con efecto congelado, así como en un amplio rango de medidas, desde los 10 ml a los 25 l. El cuello de cierre extremo está elaborado en polipropileno de alta densidad y el cierre, también en este material, junto con los tapones antigoteo, permite asegurar el contenido. El sello interno del tapón puede variar según las necesidades y existe la opción de fabricarlo espumoso, de corcho o de hoja de aluminio.

    Intercontinental Marketing ha ampliado recientemente su gama de botellas de aluminio (también fabrica diferentes tipos de envases y productos asociados) para extender la oferta a otros sectores, como el de la alimentación. Los nuevos envases llevan una cobertura de resina en el interior, el tapón puede ser tipo corona o rosca y son personalizables a partir de las 3.000 unidades.