Polonia seduce a la inversión extranjera

Una mano de obra cualificada, una situación geográfica estratégica y un amplio mercado interno en crecimiento son las principales razones por las que Polonia se ha convertido en un destino atractivo para los inversores extranjeros. De hecho, su PIB aumenta cuatro veces más que la media de la eurozona.

Sobran las razones para invertir en Polonia. Según un estudio elaborado por la consultora KPMG, la principal arma de seducción para atraer la inversión extranjera a su territorio son sus recursos humanos. De acuerdo con los datos oficiales publicados por el Gobierno polaco, el país cuenta con 20 millones de jóvenes profesionales con un nivel alto de estudios y conocimientos de idiomas.

En concreto, se trata del estado con la población laboral más joven de Europa –el 50% es menor de 35 años– y uno de los mayores de Europa Central. En cuanto a su formación, la mitad de los jóvenes de entre 20 y 24 años está cursando estudios superiores y el 80% de los polacos que recibe formación académica habla inglés.

En lo que respecta al mercado laboral actual, para Ernst&Young, el nivel de habilidades profesionales sitúa a Polonia en el quinto lugar en Europa, por detrás de Alemania, Reino Unido, Francia y los países escandinavos. Asimismo, el compromiso de los trabajadores polacos es también alto, por lo que se encuentran entre los que más horas trabajan en el mundo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En definitiva, los polacos trabajan bien y tienen un elevado nivel profesional, lo que junto a sus salarios –muy competitivos– les hace especialmente rentables como capital humano a los ojos de la inversión extranjera.

Buena coyuntura
La mano de obra no es el único acicate que posee Polonia para el capital externo. La coyuntura económica del país facilita la inversión extranjera, hasta el punto de que Ernst&Young considera que actualmente es el destino más tentador para el dinero en Europa. Además, un estudio de AT Kearney posiciona a Polonia como el segundo país europeo con mayor nivel de confianza respecto a la inversión extranjera y el quinto del mundo tras China, India, Estados Unidos y Reino Unido.

La razón principal para las buenas calificaciones de los analistas es que en estos momentos está experimentando un crecimiento económico fuerte y su PIB aumenta cuatro veces más que la media de la eurozona, lo que provoca un impulso en el mercado de trabajo y unos tipos de interés bajos, fomentando de esta forma el consumo privado y la inversión.

Esta situación económica es positiva también para el desarrollo del mercado interno, que se basa en un población de casi 40 millones de habitantes.

Servicio industrial
Al atrayente mercado de trabajo, la coyuntura económica y el mercado interno se ha de sumar la ventaja que supone la creación de 14 zonas económicas especiales en territorio polaco, en las que los inversores pueden emprender sus actividades en condiciones favorables. Entre estas facilidades se encuentran la exención de impuestos, el acceso al suelo a precios competitivos, la asistencia gratuita para tratar las formalidades burocráticas, así como la concesión de ayudas a la formación y a la creación de puestos de trabajo.

En otras palabras, Polonia es un gran reclamo para que las empresas destinen su capital, pero en términos estratégicos, ¿qué posición ocupa? Su localización geográfica en el corazón de Centroeuropa es uno de sus puntos fuertes, porque en 1.000 km a la redonda se hallan 250 millones de ciudadanos europeos, en un enclave entre una Europa altamente desarrollada a un lado y otras naciones con mercados en pleno crecimiento, como Rusia, al otro.

Por todas estas razones, Polonia se ha convertido en una plataforma ideal para la industria como proveedor de servicios y como fuerza productiva. En este sentido, aunque a menudo se relacione al país sólo con la fabricación, no se debe desdeñar su capacidad en I+D, dado que al elevado grado de formación de los profesionales y a la amplia oferta de técnicos se ha de añadir el nivel salarial de éstos, muy competitivo en relación al resto de Europa.

Empresas instaladas
A la par de estas crecientes actividades de I+D, las empresas encuentran en Polonia una plataforma para otros servicios deslocalizados, desde los financieros al almacenamiento pasando por los centros de atención al cliente. Así lo están haciendo Accenture, Avon, HP, IBM, Lufthansa, Philips, Volvo, Electrolux, etc.

En otras palabras, Polonia es sin duda un país que presenta un potencial extraordinario para la empresa industrial, tanto en lo que se refiere a la manufactura como al desarrollo y a los servicios. Un potencial con un largo recorrido sustentado en la juventud de sus profesionales –y consumidores– y en las ayudas que recibirá de los fondos europeos (de 2007 a 2013 Polonia tiene asignados 91.000 millones de euros). Unos fondos que irán destinados en su mayor parte a acciones estructurales (60.000 millones) y al sector agrícola (27.000), por lo que las empresas podrán encontrar en los próximos años interesantes oportunidades en forma de contratos para la creación de infraestructuras y recursos, así como de provisión de bienes de equipo y servicios industriales.