Maquinaria de precisión

El sector español de maquinaria para el movimiento de tierras y construcción está viviendo un momento de cambio y adecuación a los nuevos retos que se le plantean. Este dinámico sector parte de una excelente posición con productos competitivos y muy apreciados en todo el mundo.


Sector de maquinaria de construcción
Foto: cortesía de ACS

España se ha convertido en una potencia en el terreno de la construcción. Esto es así, no solo por el auge que ha experimentado este sector en los últimos años y por el peso que ha adquirido en el PIB español, sino porque existen importantes grupos con una gran proyección y prestigio internacional. Por lo general, cuando se manejan estos argumentos de éxito todo el mundo piensa en las empresas constructoras, pero éstas no son las únicas que se han ganado los mercados de otros países.

Los fabricantes españoles de maquinaria para construcción, aunque forman un tejido de empresas más pequeñas con facturaciones mucho más modestas, han alcanzado una fuerte presencia en los mercados exteriores, en buena medida gracias a la calidad de sus productos, sus ajustados precios y su, en muchas ocasiones, moderna tecnología.

Empresas españolas con presencia internacional

Este sector está compuesto por algo más de un centenar de firmas de las que el 90% son pymes, si bien recientemente se ha observado una tendencia al aumento del tamaño de las mismas debido, tanto al incremento de la demanda nacional como a su proceso de internacionalización. Durante 2006 (datos disponibles más actualizados), el sector facturó más de 2.600 millones de euros y dio empleo a unos 11.000 trabajadores.

En cuanto a la distribución geográfica, estas compañías se encuentran diseminadas en diez comunidades autónomas (Aragón, Andalucía, Navarra, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Madrid, Valencia, País Vasco y Murcia), pese a que el grueso de la producción se concentra en la zona nordeste: Aragón, País Vasco y Cataluña, que representan más del 75% de las firmas del sector.

ACS
Foto: cortesía de ACS

Según la Asociación de Fabricantes de Maquinaria para Obra Pública, Construcción y Minería (Anmopyc), el sector obtuvo unos resultados “muy buenos” en 2006. Las ventas de equipos para el movimiento de tierras se mantuvieron por encima de las 8.000 unidades, registrando un crecimiento del 1,4% en relación a 2005, ejercicio en el que se alcanzó esa cifra récord. Por lo que respecta a maquinaria para compactación, 2006 también fue muy positivo, a juicio de esta asociación, que cifra en 2.354 el número de máquinas vendidas, lo que supuso un incremento en torno a un 23% en comparación con el año precedente.

Anmopyc prevé que la venta de maquinaria en España permanecerá estable a corto y medio plazo, aunque durante este año podría experimentar un ligero descenso lo cual, desde su punto de vista, sigue siendo un óptimo resultado si se toma en consideración el extraordinario incremento que se viene registrando últimamente.

Un sector variado
El sector de maquinaria para la construcción posee dos tipos de clientes básicos, tanto en España como en el exterior; por un lado, los distribuidores y alquiladores de maquinaria y, por otro, las propias empresas constructoras. La producción cubre fundamentalmente siete ámbitos: hormigón; elevación, transporte y manutención; canteras, minería y reciclaje; movimiento de tierras; equipamientos para trabajos temporales en obra y maquinaria y equipo auxiliar de construcción.

Ventas de maquinaria para construcción en Europa (unidades)

Estos equipos se hallan presentes en los cinco continentes, si bien el principal mercado de este sector es Europa, que representa el 65% de las exportaciones, seguido de América, con el 20%; África, 8%; Oriente Próximo, 2,5%; y Oceanía, donde se dirige el 0,5% de la maquinaria producida en España. Dentro de este apartado de las ventas al exterior, hay que subrayar el fuerte incremento que han vivido las exportaciones de máquinas para construcción en los últimos ejercicios.

Según datos del Instituto de Comercio Exterior (ICEX), entre 2002 y 2005 las compras de la Unión Europea a nuestro país crecieron un 29%; las de Oriente Próximo más de un 312%; las adquisiciones asiáticas se incrementaron en un 226% y las ventas a Sudamérica aumentaron el 56%. En concreto, las exportaciones españolas registraron un alza a lo largo de ese lapso de tiempo en 99 de los 140 mercados de destino, entre los que destacan por volumen de compras y crecimiento Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, México, Marruecos e Irán. Sufrieron vaivenes por factores coyunturales en los Países Bajos y se mantuvieron en Francia y Portugal.

Producto valorado
El éxito de la maquinaria española en los mercados internacionales se explica por varios factores. En primer lugar, hay que señalar que las empresas nacionales han realizado durante los últimos años un notable esfuerzo de modernización de sus productos, lo que les ha ayudado a fabricar máquinas con una mayor eficacia operativa. A ello hay que añadir el constante empeño que se lleva a cabo en materia de seguridad de los trabajadores y respeto del medio ambiente.

Tuneladora
Foto: cortesía de Ferrovial

Como ejemplos de estos avances tecnológicos emergen las máquinas para trabajar los firmes, que están cada vez más automatizadas y, además, permiten efectuar trabajos más exactos y reducir al mínimo el efecto de las vibraciones en su conductor. En el campo de la elevación, predominan máquinas muy adaptadas a las nuevas necesidades de edificación y seguridad que utilizan las últimas tecnologías en detección para evitar los riesgos de trabajar en altura; mientras que en el apartado de vehículos de manutención, las líneas de innovación tienden a alcanzar la multifuncionalidad y la minimización de emisiones gaseosas.

Por otra parte, y esta es una cuestión fundamental a la hora de exportar, los equipos españoles ofrecen una relación calidad-precio superior a la de la competencia al incorporar, por un lado, un nivel tecnológico mayor que los fabricados por los nuevos países emergentes en el sector, como India, Brasil y China y, por otro, al contar con precios más competitivos que los ofertados por los competidores alemanes, japoneses y estadounidenses.

Principales mercados europeos (2001-2007) y equipos de movimiento de tierras vendidos en Europa Occidental

En este sentido, Luis Machín, de Anmopyc, señala que “la maquinaria española está muy reconocida fuera de nuestras fronteras. Nuestros productos tienen una muy buena relación calidad-precio y tecnológicamente se encuentran a la vanguardia”. Asimismo, resalta que la labor que ha realizado su organización en este aspecto ha sido muy significativa en los últimos tiempos, ya que, a raíz de la entrada en la Unión Europea y los trabajos efectuados en el ámbito de la CECE (Comité Europeo de Fabricantes de Maquinaria) y AENOR (Asociación Española de Certificación y Normalización), los productos españoles cumplen con los altos estándares europeos en materia de salud, seguridad y respeto por el medio ambiente”. Igualmente, subraya que la maquinaria española ha dado muchos pasos adelante, lo que hace que esté muy valorada a nivel internacional y que se haya convertido en un duro competidor de potencias mundiales como Alemania, Italia o Estados Unidos, países con una gran tradición en el sector y que hace pocos años copaban la mayoría de los mercados.

Nubarrones a la vista
Incluso siendo un sector que muestra claras fortalezas, los fabricantes españoles de maquinaria para la construcción tienen algunos motivos de preocupación que dibujan un escenario de nubarrones en el horizonte.

Posiblemente uno de los primordiales es la fuerte competencia que hay en los mercados internacionales, lo cual acrecienta la dificultad de los fabricantes españoles para comercializar productos. En este capítulo, y al igual que ocurre en muchos otros sectores, la aparición en escena de competidores procedentes de India, Europa del Este y, sobre todo, de China, plantea un serio problema a las empresas nacionales. Luis Machín constata que “el gigante asiático fabrica cada día más y mejores productos. Según algunos estudios, en 2010 China será el mayor productor de maquinaria de obra pública y abarcará el 50% de la producción mundial”.

Crecimiento del sector de la construcción en Europa

En el mercado interior, otra cuestión motivo de inquietud es la reducción en el ritmo de crecimiento de la economía y, muy especialmente, la desaceleración de la construcción, sobre todo teniendo en cuenta que este sector es especialmente sensible al devenir de los ciclos económicos.

Los responsables de Anmopyc reconocen que ya están comenzando a ser palpables los efectos de la crisis de la construcción, sobre todo entre los productores de maquinaria más ligados al segmento residencial. No obstante, destacan que en lo referente a la obra pública y a la no residencial este efecto negativo no se está haciendo patente.

A este listado de amenazas para el sector hay que sumar la mayor penetración de multinacionales de otros países en estados emergentes; el incremento del precio de materias primas como el petróleo, caucho o acero; o el aumento de los costes financieros.

  • Para saber más:
  • El futuro pasa por la innovación
    Los fabricantes españoles de maquinaria para la construcción se mueven en un entorno cada vez más competitivo y en un sector que se halla en continua evolución, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Por este motivo, los responsables de Anmopyc creen que la innovación de los productos debe ser el pilar fundamental a la hora de competir en cualquier mercado. El objetivo es lograr que las empresas del sector consideren la innovación en todos los ámbitos como parte fundamental de su plan estratégico para continuar siendo competitivos.

    China
    Foto: cortesía de Siemens Press Picture

    Según explica Benjamín Bentura, de Anmopyc, “el principal reto al que se enfrenta la empresa española en la actualidad, y más en concreto en nuestro sector, es la adaptación a un mercado global cada vez más cambiante e incierto”, y añade que “para conseguir este cambio, pensamos que se debe invertir en calidad y en estructuras más profesionales e internacionales”. A su juicio, otro de los retos más importantes es “lograr que las empresas apuesten por el I+D+i como factor fundamental para conseguir una mayor ventaja frente a sus competidores”. De momento, con el fin de conseguir este objetivo se están desarrollando proyectos colectivos que buscan incrementar la cultura de innovación del sector apoyando a las empresas en el desarrollo de nuevos productos y la mejora de sus procesos actuales.

    Un aspecto cada vez más sustancial en la labor de estas compañías es la producción de máquinas respetuosas con el medio ambiente. En los últimos años se vienen publicando directivas europeas que tienden a minimizar el impacto medioambiental producido por la utilización de la maquinaria de construcción en enferas como las emisiones sonoras; los gases expulsados por los motores que equipan las máquinas; neumáticos y aceites fuera de uso; prohibición de ciertas sustancias en los componentes eléctricos y electrónicos, entre otras cuestiones.