Manutención

El equipamiento de manutención sigue en auge y creciendo en ventas. El mercado exige cada vez más un respeto medioambiental y una mayor especialización para facilitar los movimientos que requiere el producto, cualquiera que sea e independientemente de su entorno.

La manipulación de la mercancía en un ambiente industrial ya no es un problema. El mercado se ha desarrollado de tal forma que, prácticamente, a cada producto, peso, volumen y movimiento le acompaña un tipo concreto de máquina. El abanico es realmente extenso: contrapesadas, transpaletas, apiladores, retráctiles, trilaterales, preparadores de pedidos, unidades para grandes cargas (frontal y lateral), etc.

Según Fabriciano Velasco, director de la división de Manutención de Barloworld Finanzauto, “el mercado de la manipulación en España se ha consolidado, con una tendencia de crecimiento estable”. Por su parte, Paul-Friedrich Drumm, director general de Linde Material Handling Ibérica, puntualiza que “el volumen de mercado se ha incrementado notablemente tanto en lo que se refiere a carretillas contrapesadas térmicas y eléctricas como a interiores”.

Las cifras
La Asociación de Empresas Distribuidoras de Equipos de Manutención (MEDEA) ya dispone de los datos de ventas de 2005, con lo que reafirma ambos comentarios. Tal como reflejan las cifras que maneja, el año pasado se vendieron 12.791 carretillas contrapesadas, 6.142 térmicas y 6.649 eléctricas. En cuanto a las unidades de interior, el número ascendió a 15.040, repartidas entre transpaletas eléctricas (4.706), transpaletas eléctricas con plataforma (2.736), apiladores (4.643), preparadores de pedidos horizontal (951), preparadores de pedidos vertical (262), retráctiles (1.420), trilaterales (11), combi (108) y tractores (203).

Comenta Fabriciano Velasco que, “actualmente, no hay un modelo que sea más demandado que otro, pero lo que sí se está produciendo desde hace algún tiempo, y que corresponde a la evolución lógica que ya se ha desarrollado en otros países, es un mayor interés por las máquinas de interior y, en general, hacia los productos que requieren una mayor especialización”. También constata que “en el ámbito de las contrapesadas se deja ver un claro paso de las diésel frente a las eléctricas”. Velasco remarca que este cambio se debe a la nueva legislación y a que el tejido empresarial se está concienciando de la necesidad de respetar la calidad medioambiental en los espacios cerrados y en definitiva en los almacenes. Además añade que “tampoco hay que desdeñar los avances tecnológicos”. Hoy los equipos eléctricos se sitúan en tiempos de autonomía y costes a un nivel muy similar a los térmicos.

Dos tendencias
El futuro se presenta muy prometedor en este mercado de la maquinaria de manutención. Para Paul-Friedrich Drumm, hay dos tendencias: “Una se dirige hacia los vehículos estándar para una aplicación universal y la otra hacia unidades modificadas según las aplicaciones, para lo que se necesita un amplio know-how técnico con el fin de corresponder a todas las normas y, sobre todo, asegurar el funcionamiento de la máquina”. Además, recuerda Drumm, que “también se tienen en cuenta criterios como emisiones, seguridad y ergonomía”.

En concreto, tal como especifica el director general de Linde Material Handling Ibérica, dichas carretillas modificadas según su aplicación se emplean en su mayoría en entornos productivos o en almacenes que disponen de zonas muy específicas como cámaras frigoríficas o áreas explosivas.

Fabriciano Velasco, en cambio, va un poco más allá porque considera que en este campo de actividad hay que destacar la tendencia, tanto en España como en el resto de países europeos, del crecimiento del mercado del alquiler. Tal como asegura, “en los últimos años, cada vez más, las empresas se están inclinando por el alquiler en lugar de por la compra directa para la adquisición de esta clase de maquinaria”. Para Velasco, las razones por las que se está desarrollando con éxito esta modalidad de servicio son diversas: “La posibilidad que tiene el cliente final de disponer de los últimos modelos del mercado con la tecnología más avanzada; la deducción fiscal del cien por cien de los gastos; la ausencia de cuotas de mantenimiento; o el asesoramiento profesional de los suministradores, que adaptan la flota a las necesidades logísticas del cliente evitando con ello, en todo lo posible, paradas de producción”.

El cliente
Según Fabriciano Velasco, el cliente principal que está apoyando la estabilidad del mercado de equipos de manipulación es, “sin duda, el logístico, el cual está viviendo unos años de crecimiento espectacular al abrigo de la externalización de los servicios”. Y añade: “Es previsible que en el futuro la tendencia siga la tónica de los últimos tiempos”.

Paul-Friedrich Drumm enfatiza que sus clientes no siempre son especialistas de producto. “Sobre todo se inclinan hacia vehículos estándar, que se optimizan después de un análisis de aplicación exhaustivo y conjunto en el que se averiguan los criterios más importantes para una utilización óptima”, constata. Drumm, además, avanza que para ellos “el servicio posventa ofrecido es fundamental para su satisfacción”. Aunque, confirma, que “resulta evidente que los precios juegan un papel significativo en las negociaciones; sin embargo, muchas veces, tendría más sentido invertir ese tiempo en averiguar los criterios de aplicación de los vehículos y analizar también los futuros costes operativos”.