La máquina-herramienta pule sus engranajes

Un buen ejercicio. Así puede calificarse 2005 en lo que respecta al sector de la máquina-herramienta, tras superar una etapa de cifras nada alentadoras. El crecimiento del año pasado ha sido del 10,1% en comparación con los datos de 2004 y las ventas han llegado a los 904,4 millones de euros.

Por fin pueden empezar a respirar los protagonistas del sector de la máquina-herramienta. Desde que las cifras de 2001 despuntaron considerablemente con 990 millones de euros los datos empezaron a caer sin visos de mejora. En 2004 la producción se mantuvo prácticamente en la misma línea que 2003 y 2002, cuando en la fabricación lo que seguía destacando era el descenso de los números. Este último ejercicio, en cambio, ha permitido volver a tomar confianza y coger ánimos para los próximos años, porque 2005 ha arrojado resultados positivos. Y es que los fabricantes españoles de máquinas-herramienta han visto cómo crecía la captación de nuevos pedidos en torno a un 2% siguiendo la línea ascendente de los últimos meses del año 2004.

Como consecuencia de este volumen de pedidos, la producción del sector durante el año pasado ha aumentado en un 10,1% con respecto al total del ejercicio anterior, alcanzando los 904,4 millones de euros. No se han rozado los números de 2001 pero la dirección empieza a ser la correcta.

Los datos los presentó a finales de abril pasado la Asociación Española de Fabricantes de Máquinas-herramienta (AFM) en la asamblea general que celebró en San Sebastián.

La cartera de clientes
También se aprovechó para presentar la tipología de la cartera de clientes del sector, donde las ventas se reparten casi a partes iguales entre los nacionales y los internacionales. Incluso en 2005, las exportaciones han descollado con un 55,1% sobre la producción, lo que ha supuesto un total de 498,7 millones de euros. La cantidad, además, supera en el 19,4% a la cifra de ventas en el exterior de 2004.

Por su parte, sobresale Alemania como el principal cliente de la exportación acaparando el 15,8% del total de las ventas internacionales durante 2005. Al país germano le siguen Francia (12,3%), México (8,2%), Italia (7,3%), Portugal (6,4%), Estados Unidos (5,3%), China (3,9%), Brasil (3,5%), República Checa (3,4%) y Reino Unido (3,1%).

En cuanto al ámbito nacional el consumo aparente de la máquina-herramienta ha crecido un 3,6%, hasta los 861,5 millones de euros, con unas ventas que han aumentado en un 0,4%.

Desde la AFM subrayan que “estas cifras positivas del sector en 2005 no ocultan las dificultades y el deterioro de los resultados económicos para las empresas, que han visto reducidos sus márgenes comerciales por los incrementos de costes en materias primas y energía, junto a una inflación de precios que duplica en los últimos años la media de los países más competitivos de la UE”. Por otro lado, continúan fuentes de la asociación, “se han notado los efectos de la deslocalización y de las dificultades del sector del automóvil en Europa y Estados Unidos”. En esta tesitura, añaden desde la entidad, “se da la circunstancia de que frente a compañías que han visto consolidada su marcha, otras han sufrido serias dificultades hasta el punto de ver comprometida su viabilidad”.

En los demás países de la Unión Europea esta mejoría relativa que ha tenido lugar en España comenzó a notarse ya en la segunda mitad de 2004, confirmándose en 2005. En este mismo ámbito continental, las previsiones para los 15 países europeos que integran ECIMO (Comité Europeo para la Cooperación de la Industria de la Máquina-Herramienta) establecen en alrededor del 7% el incremento de la fabricación en el último ejercicio y en un 13% el repunte de las exportaciones.

El sector con lupa
El tejido empresarial dedicado a la máquina-herramienta produce más de dos mil modelos distintos sobre la base de una tecnología propia.

Destaca el que las empresas dedican el 5% de su facturación a innovación y desarrollo tecnológico, a través de sus unidades de I+D+i y de su cooperación con los centros tecnológicos especializados del sector y con otros centros y entidades del entorno industrial, incluyendo la universidad.

Según la AFM, piezas de fundición, engranajes, husillos, equipos de CN (Control Numérico), equipos hidráulicos y neumáticos, etc. son suministrados por la industria auxiliar, que dispone de plantas de producción especializadas y equipadas con las tecnologías más modernas. La asociación además confirma que la tendencia es concentrar la actividad en procesos básicos como la investigación y el desarrollo de nuevos productos, la ingeniería, la fabricación de las piezas fundamentales de las máquinas, así como el montaje, la comercialización y el servicio posventa.

Otra característica, tal como detalla la AFM, es la tendencia al agrupamiento de fabricantes, para trabajar en común en las áreas de ordenación de los programas de fabricación de los diferentes productos, en la comercialización, en la innovación y desarrollo tecnológico, etc.