Investigan cómo producir hidrógeno mediante microrreactores

Un grupo de investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla, concretamente del Centro de Investigaciones Científicas Isla de la Cartuja (CICIC), pretende desarrollar microrreactores que sean capaces de producir hidrógeno a partir de alcoholes. Si el proyecto llega a buen puerto, podría suponer la creación de un transporte más limpio y de una nueva fuente de energía para regiones de difícil acceso.


Cada vez son más numerosos los proyectos y las investigaciones en torno a las energías alternativas y a las nuevas tecnologías capaces de producirlas. El trabajo de los investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla se centra en crear reactores de pequeño tamaño (microrreactores), ya que se adaptan mejor a los cambios de volumen de producción, ahorran energía de forma considerable y son más respetuosos con el medio ambiente.

Estos nuevos dispositivos podrían ser empleados en la producción de hidrógeno, ya que son compactos y adaptables tanto a los diferentes medios de transporte como a las demandas energéticas en sitios remotos o de difícil accesibilidad (dispositivos portátiles para la generación de energía como la telefonía, Internet, asistentes digitales portátiles, etc).

Importante subvención
Los científicos quieren identificar los diferentes aspectos que influyen tanto en las distintas reacciones catalíticas que supone la producción de hidrógeno a partir de alcoholes, como en los propios materiales de construcción de estos dispositivos. Para poder elaborar una tecnología de microcanales adecuada, el equipo de investigadores deberá conjugar el carácter compacto y seguro del sistema, con un óptimo control térmico de las reacciones, para alcanzar así un rendimiento imposible en los procesos convencionales.

La Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía se ha mostrado muy interesada en este proyecto y ha decidido apoyarlo con una subvención de 230.000 euros. Asimismo, la investigación cuenta con el apoyo de diversos expertos de la Universidad Pública de Navarra y la Universidad del País Vasco en San Sebastián.