Grúas pluma: una solución de peso

Fáciles de usar, robustas y versátiles, las grúas pluma son una buena elección para cualquier sector empresarial que requiera una herramienta sencilla de manejar y capaz de efectuar funciones concretas de movimiento con cargas pesadas. Analizamos algunos de los modelos más destacados que ofrece el mercado.

Adquirir una grúa pluma es la solución más eficaz cuando se requiere un flujo fácil de materiales, sencilla manipulación y movimientos de piezas en un mismo lugar. Este tipo de máquinas se caracterizan por estar ancladas a una columna o a una pared, disponer de una capacidad de carga desde 125 hasta 16.000 kg y un alcance de entre 1 y 10 m de alto.

Esta solución tiene una operatividad de flete extremadamente flexible, ya que se adapta individualmente a las necesidades de cada cliente con objetivos concretos: facilitar el transporte de cargas, aumentar la productividad y mejorar la calidad de vida en el puesto de trabajo.

Versatilidad en el manejo
La diferencia entre este tipo de grúas y otras que hay en el mercado como, por ejemplo, las grúas puente o los pórticos radica fundamentalmente en su simplicidad y facilidad de uso gracias a un mando botonero que gobierna los movimientos de giro de la grúa; la elevación del aparejo o polipasto y la traslación del carro. Además, es un modelo versátil y robusto en sus múltiples aplicaciones, así como adaptable y dimensionable a gran diversidad de usos: desde pequeños movimientos de materiales dentro de una cadena productiva, hasta el flete de camiones en un muelle de carga. Su utilización concreta dependerá de las exigencias de cada empresa. Pero lo cierto es una vez incorporada, se convierte en un elemento imprescindible dentro de la planta.

Para cada necesidad
Dependiendo de la capacidad de carga, las grúas pluma son motorizadas o simplemente movidas por empuje manual. Otra de sus características es que pueden trabajar tanto en exteriores como en interiores. En cuanto al tipo de anclaje, existen dos clases principales. La grúa mural, que se sujeta a una pared, con una capacidad de giro de 180º. Y la grúa de columna, que se fija a un contrafuerte metálico y tiene un giro de 270º. Dentro de este segundo modelo, hay dos subtipos: la ligera, ideal para pequeñas cargas y con movimiento de giro y traslación del polipasto manuales; y las reforzadas, utilizadas para cargas mayores, para lo que requieren de movimiento de giro y traslación motorizados. Por otra parte, “también pueden realizarse bajo pedido otros modelos con anclaje en el techo, móviles con contrapeso, etc.”, explica Marc Pérez, de Vinca Equipos Industriales.

En España, hay varias empresas que producen y distribuyen esta clase de grúas, como por ejemplo, Ausió Sistemas de Elevación, Haulotte Ibérica y Vinca Equipos Industriales. Cada una de estas compañías dispone de diferentes modelos de grúas pluma para las diversas necesidades del sector al que pertenezcan. “El posicionamiento de los fabricantes dentro del mercado de los grupos de elevación depende de las prestaciones y calidad de los productos que ofrecen. Hay que poner especial énfasis en el desarrollo de máquinas altamente fiables y con costes de mantenimiento reducidos”, comenta Roger Faja, adjunto a la gerencia de Ausió Sistemas de Elevación.

En el mercado de la construcción y de los trabajos en fábrica, estas grúas suponen un importante avance de cara a la productividad y la rentabilidad dentro de la empresa, y aseguran el máximo rendimiento a los usuarios. Gracias a su versatilidad, altas prestaciones y variedad de producto suponen una acertada apuesta para cualquier empresario que precise de mejoras en el trabajo de mantenimiento, construcción, almacenaje, etc.