Gigantes del tonelaje

Miden 18,75 m desde la cabecera y permiten un máximo de 40 t de carga. Son los camiones más grandes que actualmente se comercializan en el mercado español y están diseñados para transportar grandes cantidades de mercancía a largas distancias.

Cruzar diferentes países, lo que obliga a dormir durante el trayecto, circular por autopistas con gran afluencia de tráfico o viajar a altas cotas por rutas de montaña con una gran carga a cuestas es mucho más viable a bordo de camiones de larga distancia, también denominados trenes de carretera. Y es que estos gigantes se componen de un camión unido a un remolque y su particularidad reside en que tienen mayor capacidad volumétrica (un 15% más) que la habitual cabeza tractora engarzada a un semitráiler.

Para transportar tal cantidad de mercancía, los camiones de larga distancia incorporan una serie de características en el chasis, la cabina y la cadena cinemática, que permiten una economía de combustible, un aumento de la fiabilidad así como facilidades para el transporte de la carga. Debido a las distancias que el conductor debe cubrir, las cabinas son muy espaciosas y están equipadas para convertirse en dormitorios confortables. Por ejemplo, una característica común es la elevada altura del techo o el equipamiento para guardar y sostener objetos durante la travesía. Al margen de estas peculiaridades, los trenes de carretera no difieren especialmente del resto.

No todo son ventajas

A pesar de su capacidad para transportar grandes volúmenes durante largas distancias, el uso de los supercamiones sólo supone en España el 1% del total de vehículos de más de 40 t. Una de las causas puede encontrarse en la limitación de velocidad: la máxima permitida por la legislación es de 80 km/h, siendo la del tractocamión y la del semitráiler de 90 km/h. Por otro lado, la carga y descarga debe realizarse por la parte lateral o desenganchando el remolque.

Otro aspecto a debate en este sentido es si se deben ampliar o no las dimensiones de los camiones. Una decisión afirmativa convertiría a estos vehículos en monstruos de 25,25 m, con una capacidad para cargar 60 t. Este año, Scania ha presentado un camión de esta magnitud. Precisamente, fabricantes como este último están intentando cambiar la legislación para que se puedan utilizar cuanto antes. En países como Finlandia y Suecia, debido al tradicional transporte de madera, circulan sin ningún tipo de problemas. Pero, tanto en España como en el resto de países de la Unión Europea, está prohibida la conducción de esta clase de vehículos. La normativa vigente acordó estas dimensiones porque en la década de los ochenta las carreteras europeas no estaban preparadas para ellos. Actualmente, Alemania y Holanda participan en un programa piloto con el que esperan lograr la aprobación de la ley.

A favor y en contra

En España, Scania propone la puesta en marcha de uno de estos programas para la utilización de los camiones de 25,25 m, los más grandes del mundo y, en consecuencia, cambiar la ley que los prohíbe en nuestro país. Según la compañía, gracias a estos supervehículos se reduciría el tráfico, ya que dos de ellos llevarían la misma carga que tres de los convencionales. También apuestan por la reducción del nivel de emisiones contaminantes y la búsqueda de una mayor eficacia y rentabilidad de cada tonelada transportada.