Embarcados en la tecnología

Equipos de radiotransmisión avanzados, los terminales embarcables son verdaderos ordenadores móviles, aunque en formato mini, y con una resistencia tal que hacen frente a cualquier tarea logística en los entornos más hostiles. Provistos de una total interconectividad, su prestación más notable es permitir el control de funciones en tiempo real.

Los terminales embarcables son dispositivos de captura y comunicación de datos que se instalan en los más variados vehículos industriales, como camiones o furgones y, especialmente, carretillas elevadoras, donde se colocan en el 90% de los casos. Poseen la estructura de un PC, sirviéndose de un procesador, un disco duro y un sistema operativo que, en la mayoría de los modelos existentes, es Microsoft Windows. Además de disfrutar de un cuerpo compacto y robusto a fin de de soportar entornos extremos y agresivos, ofrecen diferentes opciones de conectividad: desde puertos USB y firewire hasta tecnología Wi-Fi, bluetooth y, en consonancia con los últimos tiempos, navegador GPS, una prestación con la que se atreven los dispositivos más modernos del mercado.

Gracias a sus dotes comunicativas, estos equipos aprovechan, por ejemplo, las redes inalámbricas para conectarse a un sistema informático o acuden a sus conexiones para acoplar diversos accesorios; como lectores de códigos de barras, teclados extendidos o antenas RFID.

Dotados de pantallas a color, táctiles y retroiluminadas, sus principales ventajas como ordenadores industriales autónomos que son radican en su interconectividad, aguante, sencillez de manejo y pequeñas dimensiones, cualidades que conceden al usuario mayor libertad de maniobra en la realización de sus quehaceres. Así lo reconoce Simón Ben Hamú, country manager de Zetes, compañía que ofrece soluciones de valor añadido para la identificación automática de bienes y acreditación de personas: “Los terminales embarcables están diseñados para brindar flexibilidad, integración, resistencia y ergonomía”.

Diversos usos
Dependiendo de su ubicación (furgones, carretillas elevadoras, camiones…) y prestaciones, los terminales a bordo tienen diferentes utilidades. Por ejemplo, muchos dispositivos embarcados en camiones sirven para hacer un seguimiento del vehículo (control de flotas), confirmar su posición y localización, vigilar su consumo o confirmar la entrega de mercancía. En definitiva, gestionar un vehículo en remoto y en tiempo real. Para ello, tan solo han de estar conectados a un sistema de gestión de almacén e incorporar nuevas funcionalidades como un GPS.

No obstante, estos ordenadores móviles suelen utilizarse mayoritariamente en entornos logísticos y/o industriales para trabajar con distintas aplicaciones como ERP (sistemas de planificación de recursos empresariales) o SGA (Software de Gestión de Almacenes), “lo que permite llevar a cabo funciones como el control de producción o la gestión en directo de distintos procesos logísticos o de fabricación”, puntualiza Xavi Aroca, director comercial de Alfaland Sistemas, empresa española de consultoría y soluciones para la logística. Cualquier almacén puede hallar en ellos un perfecto aliado, ya que son soluciones que optimizan las tareas de picking (recogida de material de empaquetados), cross docking (descarga de mercancía de un vehículo o contenedor para transportarla a otro medio de transporte), control de ubicaciones, expedición o seguimiento de envíos, entre otros cometidos.

Aunque está claro que, por su misma razón de ser, resultan idóneos para entornos móviles, también prestan un valioso servicio como terminales fijos, principalmente en aquellos casos en los que se precisan unas prestaciones técnicas concretas y una fortaleza que solo este tipo de unidades puede ofrecer. Una muestra la encontramos en los controles de cadena de frío u otros contextos hostiles, donde el polvo, la humedad o las temperaturas extremas hacen estragos en cualquier equipo informático.

Constante evolución
A prueba de golpes y caídas, los fabricantes trabajan para desarrollar dispositivos cada vez más sólidos que se muestren capaces de rendir ante situaciones extremas, sean ubicaciones interiores o exteriores. “Dicha dureza, proporcionada por las carcasas de protección industrial, aporta a las empresas beneficios en cuanto a la reducción de incidencias, minimización de reparaciones y costes derivados”, afirma Ben Hamú, de Zetes. Tan solo un par de datos: muchos de estos terminales funcionan tanto bajo condiciones de frío extremo (a -30 ºC), como de calor intenso (hasta 50º C).

Los terminales embarcables han experimentado una gran evolución en los últimos años. Han pasado de ser soluciones destinadas exclusivamente a la transmisión de datos, que basaban su funcionamiento en la emulación −es decir, mediante la ejecución de programas en una plataforma diferente a la original en la que fueron creados− y que operaban en banda estrecha con unas velocidades de transmisión de datos muy bajas (9.600 baudios), a convertirse en ordenadores personales en toda regla con las funcionalidades de un modelo de escritorio. Tales han sido los avances que actualmente “es posible ejecutar casi cualquier operación que se pueda exigir a un ordenador de sobremesa, pero desde equipos mucho más compactos, resistentes y a unos precios muy ajustados”, recalca Xavi Aroca, de Alfaland Sistemas.

En esta evolución hacia los denominados PC industriales ha tenido mucho que ver la aportación de compañías tecnológicas como Intel y Microsoft, en la medida en que estos dispositivos incorporan, de la primera, chips (cuya velocidad se escoge en función de la unidad en cuestión), y la posibilidad de seleccionar entre diferentes sistemas operativos de la firma de Redmond (Windows CE.Net, Mobile y XP/Xpe). De ello se deriva que herramientas como Internet Explorer, el RDP (protocolo para la comunicación en la ejecución de una aplicación entre un terminal y un servidor Windows), los clientes Citrix, etc., tengan posibilidades de desarrollo en estos equipos. En definitiva, en un corto espacio de tiempo, han pasado de incluir versiones monocromo como sistema DOS, a convertirse en terminales en color con Windows, principalmente. No obstante, la evolución sigue su curso pues, como explica Aroca, “los avances se encaminan hacia el aumento en la velocidad del procesador, mediante la tecnología de doble núcleo o dual core, y hacia una mayor capacidad de memoria y almacenamiento, que permita agilizar los procesos y mejorar el desarrollo de aplicaciones más potentes”.

Movilidad e integración
Los datos, por lo tanto, se transmiten a mayor velocidad, los procesadores funcionan más rápido y la memoria sigue creciendo. Pero estas no han sido las únicas mejoras experimentadas en estos equipos. Otros adelantos han llegado a través de los últimos desarrollos en pantallas táctiles: luminosidad, resolución y “capacidad para representar gráficos a todo color”; el avance más significativo en opinión de Diego Nieto, responsable del área de logística y transporte de Motorola EMb, división de movilidad empresarial de la multinacional de telefonía. También destaca la multiplicación de sus opciones de conectividad, siendo el protocolo inalámbrico 802.11 (Wi-Fi), en sus diferentes versiones y con todos los certificados de seguridad, el principal progreso al respecto.

Además de esta conexión wireless o la tecnología bluetooth, los sistemas GPS, en épocas más recientes, constituyen otra de las características incluidas en los últimos equipos. Asimismo, el tradicional puerto RS-232 coexiste ahora con los USB y los firewire. Gracias a estas prestaciones, los terminales embarcables otorgan movilidad e integración en tiempo real con el sistema informático y el programa de gestión de la empresa en cuestión. Es decir, amplían sus posibilidades de expansión puesto que pueden funcionar en remoto conectados a un servidor, haciendo factible que el operario trabaje de forma autónoma en un almacén o, permitir, por ejemplo, la comunicación bluetooth de dichos terminales de radiofrecuencia con accesorios tales como lectores de código de barras, antenas RFID o teclados extendidos.

De esta forma, un empleado puede capturar datos desde su vehículo sin tener que desplazarse, lo que supone optimizar la producción, reducir costes e incrementar la productividad. Raúl Ibarz, responsable de producto de Soporte Técnico Global (ST Global), empresa que proporciona asistencia técnica en el sector del etiquetado y la logística expresa muy bien esta idea: “A partir de las múltiples opciones de conectividad de los terminales podemos incorporar lectores de códigos de barras o hacer que se nutran de energía a través de la propia alimentación del vehículo, con lo cual, obtenemos un sistema de lectura, captura y transmisión de datos inalámbrico, robusto, fiable, y tecnológicamente avanzado”.

Ambientes extremos
Allanar la labor diaria de cualquier almacén, sea cual sea su actividad, es el objetivo que se persigue con todo terminal a bordo. De ahí que las mejoras que se vislumbran se centren en prestaciones y servicios, con vistas a fabricar equipos de fácil manejo, capaces de desenvolverse en entornos cada vez más extremos, y que suministren información constante a los operarios.

Pero no solo su operabilidad y calidad de respuesta en cualquier situación marcará la pauta de las próximas generaciones. “Cada vez se busca una mayor flexibilidad tecnológica y una versatilidad total de los dispositivos: no solo que tengan un diseño ergonómico y ligereza. Hablamos de terminales basados en estándares que faciliten su integración en las infraestructuras existentes del cliente y que puedan combinarse con otras tecnologías y aplicaciones”, sentencia Ben Hamú, de Zetes.

La flexibilidad tecnológica y versatilidad total de las que habla este directivo son cualidades que se traducirán, por tanto, en la creación de dispositivos aptos para integrarse con otras infraestructuras tales como sistemas de voz o elementos de identificación automática RFID.

Wi-Fi más rápido
Por el futuro del sistema de almacenamiento y recuperación de datos remoto (RFID) apuestan los principales fabricantes de este tipo de soluciones, como Miguel Puertas, jefe de ventas de Sistemas Intermec, uno de los mayores proveedores de soluciones basadas en sistemas de captura e identificación automática de datos: “La tecnología RFID aparece este año con más fuerza si cabe que el anterior y ya empiezan a probarse programas piloto en este campo, con posibilidades efectivas de realización en distintas empresas del sector”.

Y es que los avances que llegarán a estos equipos se encuentran en consonancia con el desarrollo de las diferentes tecnologías que los componen. Así, mientras la RFID va ganando enteros como sistema de captura de datos, un Wi-Fi más veloz y de mayor cobertura obtendrá adeptos respecto a las comunicaciones. Y en este paseo hacia el futuro, tampoco hay que perder de vista los sistemas de geoposicionamiento global, que ya son una realidad en los modelos más avanzados del mercado. Las nuevas funcionalidades que aportará la masiva incorporación de navegadores GPS en los terminales vislumbra el nacimiento de dispositivos todoterreno sin fronteras a la vista.

  • Para saber más:
  • Equipos multisectoriales
    Aunque los terminales embarcables encuentran su nicho de mercado principalmente en almacenes, la implantación y utilización de estos equipos se ha generalizado en los más diversos sectores de nuestro país. Xavi Aroca, director comercial de Alfaland, asegura que “hoy en día lo usan clientes de todo tipo y de cualquier segmento, como operadores logísticos (Salvesen, DHL); terminales portuarias (TCB, Maersk); actores de la distribución (Dinosol, Nissan Recambios) o fabricantes (Michelin, SCA)”. Por su parte, Miguel Puertas, jefe de ventas de Sistemas Intermec, menciona incluso sectores como la industria textil y la alimentación.

    Sin embargo, como indica Diego Nieto, responsable de Motorola EMb, “gracias a las nuevas aplicaciones de los terminales embarcables, como el GPS, estos dispositivos pueden instalarse también en la industria del transporte, tanto pública como privada (pasajeros, ambulancias, servicios de protección civil…)”, ya que sirven para gestionar y controlar las flotas de vehículos en todo momento y en tiempo real. De todos modos, “el sector que más utiliza estos dispositivos continúa siendo el industrial, y más concretamente el de la logística, ya que es una herramienta muy potente que proporciona movilidad para captura y transmisión de datos en carretillas y vehículos de transporte”, concluye Raúl Ibarz, responsable de producto de ST Global.

    Intermec CV30
    Este terminal tiene soporte RFID, capacidades de reconocimiento de voz y puede configurarse de fábrica con la aplicación TE2000 para la recolección automática de datos. Integra WLAN, bluetooth y soporta el sistema Intermec SmartSystems para la gestión remota de dispositivos. Resiste el polvo, el agua y la presión e incorpora un calentador de pantalla que lo hace apto para operar a bajas temperaturas. Solamente pesa 1,47 kg. Posee una pantalla de 6,4 pulgadas y funciona tanto con Microsoft Windows CE.NET 5.0 como con la versión Mobile 5.0.

    LXE VX6
    Preparado para trabajar en ambientes agresivos, con operabilidad de hasta -30 ºC, y sellado contra agua y polvo, este PC industrial dispone de pantalla VGA de 10,5 pulgadas y amplio teclado. Ofrece hasta 54 Mbps de velocidad en las comunicaciones por radio, 550 NIT de luminosidad exterior y 350 NIT interior. Cuenta con procesador Intel XScale y sistema operativo Microsoft Windows CE.NET. Dispone de puerto USB, ethernet y altavoces internos. Proporciona varias posibilidades de montaje para adaptarlo a las necesidades de cada vehículo.

    Motorola VC5090
    Aunque fue adquirida hace un tiempo por Motorola EMb, la marca Symbol aún aparece rotulada en este modelo. El VC5090 combina su robusto cuerpo, acondicionado para entornos hostiles (resiste las caídas, golpes, vibraciones, frío o calor extremo), con especificaciones como conexión wireless, bluetooth y transmisión por voz. Preparado para sistemas RFID, tiene una pantalla táctil de alta resolución y teclado Qwerty externo. Incorpora Windows CE 5.0 Professional y es compatible con la plataforma de servicios móviles de Motorola para la gestión en remoto del equipo.

    ZetelIND Quadrino
    De fácil instalación, este dispositivo de transmisión de datos por radio destaca por su tamaño compacto; una virtud que permite su instalación en espacios reducidos sin que resulte un estorbo para el operario. Su pantalla táctil VGA, provista de iconos de función programables, se acompaña de cinco teclas con iluminación trasera y cuatro leds que visualizan el proceso de trabajo y facilitan el diagnóstico de posibles errores. Además de poder colocarse tanto en horizontal como en vertical, transmite voz mediante bluetooth y salida de audio, y está dotado de protección ante la humedad.