El silencio se deja sentir en la industria

En el trabajo se exige silencio o por lo menos un nivel de ruido aceptable. Porque está demostrado que la eficacia y la productividad están reñidas con los sonidos molestos, insistentes, altos o repetitivos. La industria aprovecha cada avance en la investigación relativa al aislamiento para crear espacios laborales más sanos y agradables.

La Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas (Hispalyt) ha presentado Silensis, un sistema constructivo integral de alto aislamiento acústico. La compañía Insac se ha especializado en el encapsulamiento de maquinaria en líneas de producción para aislar el entorno y a los operarios del ruido que realizan estos mecanismos. Asimismo, firmas como Danosa, Isover o Texsa han lanzado al mercado nuevos productos que permiten mantener los espacios interiores “incomunicados”, es decir, segregados del ruido de otras estancias y del exterior y sin verse afectados por las inclemencias climatológicas. Estas son algunas de las tendencias más innovadoras que están surgiendo y que inciden en el sector de la construcción y en la industria.

Las normativas actuales que afectan al ámbito laboral exigen que los operarios trabajen en un entorno seguro frente al ruido, ya sea una oficina, una factoría o un centro de transformación. En consecuencia, también han ahondado en ello las normas de edificación, que han atendido las quejas de la población concernientes a la falta de intimidad en sus viviendas y a los molestos ruidos de la actividad diaria de sus vecinos.

Más silencio
Desde la empresa española Danosa, fabricante de láminas asfálticas impermeabilizantes, aislamiento térmico y acústico, drenajes y geotextiles, José Ángel Gamillo, responsable del área de aislamiento, explica que “las exigencias en edificios de viviendas están dirigidas principalmente a los elementos de separación con otros usuarios (medianerías y forjados) ya que la fuente de ruido más preocupante no es el exterior (salvo zonas expuestas como vías rápidas, trenes o aeropuertos) sino los vecinos”.

Sin embargo, tal como precisa José Ángel Gamillo, “el aislamiento acústico de los edificios residenciales no se ha abordado de forma científica hasta estos últimos años. Lo ha provocado la creciente demanda de los usuarios y una concienciación por parte de las promotoras que han visto la necesidad de dar calidad a las viviendas, ante la entrada del Documento Base Habitabilidad-Ruido del Código Técnico de la Edificación (CTE DB-HR)”.

Y esto no es todo. Hay que ahorrar energía para contaminar menos y proteger el medio ambiente, con lo cual es necesario que los espacios estén perfectamente diseñados y construidos para aislarse del calor o del frío según la necesidad.

En los edificios construidos hace más de 30 ó 40 años la falta de aislamiento térmico provoca una pérdida constante de energía. Del 50 al 55% a través de las cubiertas; del 30% a través de las fachadas; y del 15 al 20% a través de las soleras. Tales porcentajes son los que maneja Texsa para demostrar la utilidad de los aislantes térmicos que comercializa. Esta firma española fabrica además productos para la impermeabilización, y el aislamiento térmico acústico.

El punto de partida
Antes de entrar en detalle cabe explicar qué se entiende por aislamiento térmico y por aislamiento acústico. El primero es la capacidad de los materiales para oponerse al paso del calor por conducción y se expresa en metros cuadrados y en grados Kelvin por vatio. La resistencia térmica es inversamente proporcional a la conductividad térmica. Los metales, por ejemplo, son buenos conductores y los materiales de construcción como yesos, ladrillos y morteros tienen una resistencia media.

Por su parte, el aislamiento acústico hace referencia a aquellas técnicas, tecnologías y materiales absorbentes, desarrollados para atenuar el nivel sonoro en un determinado espacio. Estos deben impedir que un sonido penetre en un medio o que salga de él.

Ambos objetivos, el aislamiento térmico y el acústico, son las metas que persiguen los protagonistas de este reportaje.

Maquinaria bajo caja
Insac es una compañía nacional especializada en desarrollar soluciones acústicas en el campo de la insonorización industrial, que dispone de los últimos avances en simulaciones acústicas y en métodos predictivos de ruido. La empresa ofrece un asesoramiento acústico integral que incluye el diseño, la ejecución (también fabrica paneles acústicos, silenciadores, puertas acústicas, etc.) y la certificación del aislamiento. El procedimiento habitual comienza con la recopilación de la mayor cantidad de datos de partida, que engloban el dimensionamiento de las máquinas problemáticas y de su situación relativa con respecto a otras, los niveles de presión sonora globales y su espectro de ruido. La finalidad es elaborar un estudio previo de la situación del recinto que hay que tratar acústicamente. Javier Martín Martínez, responsable de la delegación zona centro de Insac, apunta que “este mapa de ruido incorpora un espectro de emisiones de todos los focos, descompuesto en frecuencias, para utilizar en cada caso concreto una solución acústica determinada”.

Dependiendo del tipo de ruido que se debe tratar, se emplean materiales de rendimientos dispares y se dimensiona la solución acústica para la minimización de las emisiones de ruido de las máquinas en cuestión.

Incompatibilidades
Posteriormente, ese diseño se facilita a la empresa cliente para que sea revisado por el encargado de mantenimiento, por el de producción y por el operario que trabaja en dichas máquinas. “El objetivo es que busquen posibles incompatibilidades con sus tareas”, dice Javier Martín. Y continúa: “Puede que sea preciso incorporar puertas de acceso, paneles desmontables para el desmontaje de zonas de la máquina, visores acústicos para el control interior de los equipos, etc.”. Una vez se tiene la certeza de que el diseño no interfiere con ningún tipo de operatividad de la máquina, se inicia el proceso de fabricación.

Por otro lado, “es importante recordar que los materiales utilizados en la insonorización obtienen un elevado rendimiento acústico, pero también tienen un alto rendimiento térmico. Por tanto, hay que prever una adecuada ventilación interior para lo que se instalan silenciadores, es decir, elementos aislantes que permiten un flujo de aire a través suyo”, analiza Martín.

Cuando concluye la instalación de la solución acústica propuesta, Insac efectúa una comprobación de los resultados para asegurarse de que sean conformes con las normas establecidas.

Aislantes de vanguardia
Los fabricantes de los productos del sector del aislamiento tienen muy presente que de la innovación constante depende su éxito. Danosa es uno de ellos y el último producto que ha presentado en el mercado es el Impactodan, un sistema de amortiguación al ruido de impacto, avalado por el DIT (Documento de Idoneidad Técnica) y otorgado por el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja. En concreto, este sistema consiste en envolver con una lámina de polietileno reticulado el mortero de regularización, dejándolo totalmente flotante y desolidarizado de la estructura. Al aplicarse durante el proceso de edificación de obra nueva, el Impactodan asegura el confort y la tranquilidad de los futuros usuarios, al tiempo que se evitan complejos y costosos trabajos de rehabilitación posteriores.

Conductos sordos
Otro referente en el sector es Isover España, fabricante de aislantes, tanto acústicos como térmicos y de materiales de protección contra el fuego, destinados a la edificación y a la industria. Climaver Neto es uno de sus más recientes lanzamientos. Se trata de conductos autoportantes de climatización elaborados con material absorbente (paneles de lana de vidrio) que garantizan el máximo silencio porque atenúan el ruido proveniente de las máquinas de aire acondicionado. Son totalmente limpiables y carecen de perforaciones que originen depósitos de suciedad.

Fuera ruidos
El Panel PST es otro de los nuevos miembros del nutrido catálogo de Isover, que proporciona un altísimo aislamiento ante ruidos de impactos. Es un soporte incombustible de colocación directa bajo pavimentos de tarima flotante, de madera o estratificados, constituido por paneles de lana de roca incombustible Roclaine de estructura orientada y muy elevada densidad. Son paneles de fácil colocación, gran formato y 22 mm de espesor, que llevan incorporada una lámina protectora de plástico.

Isover, además, fabrica la gama de productos de lana mineral Arena para un máximo aislamiento acústico. Aporta una máxima elasticidad y es un amortiguador que reduce la transmisión de vibraciones entre los elementos rígidos de la solución constructiva. La gama es compacta y flexible, adaptándose a las estructuras portantes, a los pasos de instalaciones (eléctricas, sanitarias…), a los cajeados, y evitando puentes acústicos.

Pieles contra el sonido
Igualmente, la compañía Texsa oferta soluciones como Tecsound, un producto destinado a la mejora del aislamiento acústico frente al ruido aéreo y de impacto. Es una lámina insonorizante sintética, sin asfalto, de alta densidad (1.900 kg/m3), elevada viscoelasticidad y gran adaptabilidad a cualquier forma y superficie. Combinada con elementos ligeros como placas de yeso laminar, tableros de madera o chapas metálicas, permite aumentar de forma significativa los niveles de aislamiento. Destaca también porque no expande la llama, no gotea y no desprende partículas ardientes. Esta gama de Texsa incluye distintos complejos insonorizantes como Tecsound FT (para trasdosados, techos, suelos…), Tecsound 2FT (medianeras), Tecsound FT AL (conductos y bajantes) y Texsilen Plus (aislamiento a ruido de impacto).

Tendencias acústicas
A propósito de todo este conjunto de referencias, el director de mercado de aislamiento acústico de Texsa, Lluís Rigau, apunta que “no existe una tendencia clara hacia un tipo de productos. Al final, el nivel de aislamiento acústico que se pueda obtener depende de todo el sistema constructivo empleado, y eso favorece que estén apareciendo en el mercado infinidad de soluciones; unas más acertadas que otras”. Y añade: “Empiezan a ser más demandados los productos formados por un material aislante acústico (de densidad elevada, es decir, pesado, no poroso y de alta elasticidad), porque con los tradicionales se complica el cumplimiento de las nuevas exigencias de aislamiento acústico del CTE, lo que obliga a ir a unos espesores importantes”.

En cuanto al aislamiento al ruido de impacto en forjados, “los niveles de aislamiento que exige el CTE no hay forma de cumplirlos si no es interponiendo entre tales forjados y las soleras un material antiimpacto. Las espumas de polietileno son las más utilizadas”, subraya Lluís Rigau para concluir.

  • Para saber más:

Conexiones perimetrales
En el Instituto de Acústica del CSIC, tal como explica Antonio Moreno, han llevado a cabo un proyecto de investigación sobre trasdosantes (blandos y duros a la flexión), es decir, los elementos constructivos, generalmente, en forma de placas o paneles, cuyo aislamiento se suma aritméticamente al aislamiento del divisorio o pared a la que se adhieren. “La contribución más notable de nuestro trabajo ha sido destacar y cuantificar la gran relevancia de las conexiones perimetrales de dichos trasdosantes hasta tal punto que son los que condicionan que su aislamiento acústico se sume al del divisorio al que se pueden aplican, constituyendo entonces un añadido sin interés acústico”, detalla Antonio Moreno. Y continúa: “Existen materiales que siendo compatibles con los usos normales realzan al máximo el aislamiento añadido al divisorio base al que se adhieren”. Para puntualizar, Moreno añade que “estos trasdosantes consiguen con adiciones de masa al divisorio al que se aplican mejoras del orden del 10% (trasdosantes blandos a la flexión) o del 30 % (trasdosantes duros a la flexión) que pueden suponer un total de 25 dBA o superiores”. Para que se entienda bien su importancia, dice Moreno, “una duplicación de la masa del divisorio, en una hoja única o en dos, solamente mejoraría en 6 dBA el aislamiento acústico”.

Con el uso de estos dispositivos trasdosantes, comenta, se hace relativamente fácil cumplir con las exigencias del nuevo CTE DB-HR (Documento Base Habitabilidad-Ruido del Código Técnico de la Edificación). Por otra parte, subraya para concluir Antonio Moreno: “Estamos preparando una patente de los elementos de unión sellamiento perimetral mas idóneos, en consonancia con los perfiles espectrales óptimos”.

Sostenibilidad frente al ruido
En la Universidad Politécnica de Valencia se está estudiando el empleo de materiales naturales sostenibles en el aislamiento acústico. Jesús Alba, subdirector del Área de Ingeniería Técnica en Telecomunicación del Campus de Gandía (en donde se lleva a cabo la investigación), está al frente de un equipo cuyo objetivo es demostrar la eficiencia de fibras extraídas del coco, del kenaf, del yute y del cáñamo a la hora de bloquear el sonido. La importancia de su estudio radica en que se trata de materiales que proceden de países en vías de desarrollo y que no son sintéticos derivados del cada vez más caro petróleo o de otras materias primas igualmente escasas y en algunos casos difícilmente reciclables.

Más ecológicas
Según el trabajo de investigación, las fibras naturales usadas cumplen con las condiciones acústicas que actualmente se exigen a otros materiales consolidados en el mercado, pero además presentan otras ventajas. Entre ellas, se puede citar que son más ecológicas que las sintéticas, no son agresivas con el ser humano, pueden ser hipoalergénicas, son capaces de aguantar la humedad y es posible fabricarlas sin utilizar pegamento, entre otras cuestiones.

Contra el frío y el calor
La firma Texsa comercializa productos para el aislamiento térmico como Texlosa y Aisladeck, que mejoran la protección medioambiental y facilitan el ahorro energético en las edificaciones.

Texlosa son baldosas cuadradas de 60 x 60 cm con aislamiento térmico en su cara inferior de poliestireno extruido con diferentes espesores (desde los 30 mm a los 80 mm). En su cara vista dispone de 35 mm de mortero proporcionando una superficie dura y resistente para su uso en cubiertas planas transitables de uso privado y cubiertas técnicas. Por su parte, Aisladeck, a base de espuma de polisocianorato, son placas rígidas de 1.200 x 2.500 mm con diferentes espesores no absorbe casi agua, es estable, ligero, de gran durabilidad y fácil de cortar e instalar.

Soluciones de ladrillo
La Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas (Hispalyt) invierte gran parte de sus recursos en I+D+i, en su labor de defensa y promoción de la cerámica estructural. En definitiva, esta organización quiere mantener al sector como referente de vanguardia en cuanto a soluciones constructivas. Una de las más recientes es Silensis, en cuyo desarrollo también han participado el Instituto de Acústica del CSIC y el Centro Tecnológico Labein.

Silensis responde y supera las exigencias en cuanto a aislamiento acústico marcadas por el CTE (Código Técnico de la Edificación). Asegura que las paredes separadoras entre espacios y viviendas levantadas con ladrillo cerámico garantizan resultados in situ de entre 50 y 55 dB (decibelios). Esta solución propone que dichas paredes se construyan de tres formas posibles: con una sola hoja pesada apoyada y sin bandas elásticas (tipo 1); con dos hojas ligeras con bandas elásticas perimetrales en ambas hojas y material absorbente en la cámara (tipo 2A); y mediante una hoja pesada apoyada con un trasdosado ligero con bandas elásticas perimetrales y material absorbente en la cámara (tipo 2B).

Tal como apuntan fuentes de Hispalyt, el aislamiento acústico en la vivienda es un elemento fundamental y una de las principales demandas de los usuarios: “Con Silensis las paredes de ladrillo aumentan el grado de confort de los hogares”, aseguran.