El rastro preciso de la trazabilidad

<em/>Sistemas de identificación como el Moby P pueden emplearse en las más diversas aplicaciones industriales.” title=”RFID Trazabilidad” width=”300″ height=”216″ class=”size-medium wp-image-1369″ /><p class=Sistemas de identificación como el Moby P pueden emplearse en las más diversas aplicaciones industriales.

Es la memoria y el identificador de los productos de una empresa. La trazabilidad se ha convertido en una de las herramientas que más usan las compañías para rastrear los artículos que transitan por sus instalaciones. Lectores de datos, PDA y terminales portátiles son sólo algunos de los productos a los que recurren para mejorarla.

A lo largo de los años las firmas han desarrollado y perfeccionado la trazabilidad para poder reconstruir el historial de sus artículos, su recorrido, su composición o las aplicaciones que se les dará. Imaginemos un lote de leche que sale de fábrica, llega al consumidor y está contaminado. La trazabilidad permite a la empresa obtener información de cuál ha sido el origen de los componentes, los procesos que se han llevado a cabo en los productos, y la distribución y localización en la entrega para saber qué es lo que ha fallado. “Hablar de trazabilidad significa capturar la información del eslabón anterior y trasladarla al posterior”, comenta Jean-Marie Guérin, director de desarrollo comercial del operador . logístico ID Logistics

La trazabilidad mejora la calidad del servicio que se presta a los clientes y optimiza los procesos que las compañías implantan. Y esto resulta de especial importancia en sectores donde los productos afectan directamente a la salud del consumidor, como el alimentario. “El nivel de trazabilidad está llegando, cada vez más, al detalle en segmentos de alimentación, automoción y material envasado. Antes se leían las cajas, ahora los productos que las contienen”, asegura Alberto García, responsable técnico de Leuze Electronic, fabricante de optoelectrónica y lectores de códigos de barras, entre otros artículos. Este nivel también se da en la mensajería y en los operadores logísticos “La trazabilidad constituye una de las prioridades de las compañías logísticas, ya que la exigencia de sus clientes resulta cada vez mayor en este sentido”, afirma Helmut Stetter, director general de ABX Logistics Iberia.

<em/>Las ventajas que aporta esta tecnología son bienvenidas en cualquier sector industrial.” title=”RFID Trazabilidad” width=”300″ height=”236″ class=”size-medium wp-image-1373″ /><p class=Las ventajas que aporta esta tecnología son bienvenidas en cualquier sector industrial.

Por su parte, otro operador logístico, One2One, ha desarrollado la herramienta de trazabilidad logística Trace & Tracking. Esta incorpora un gestor mediante el cual el propio usuario puede dar de alta su incidencia y remitirla a la empresa si observa alguna anomalía. Esta característica facilita conocer y evaluar el servicio que se presta y, de paso, elevar el nivel de trazabilidad de los productos.

Ambas herramientas son formas de mejorar la trazabilidad. Además de ellas, ante las compañías se despliega un amplio abanico de productos para que elijan la solución más acorde con sus necesidades. Es el caso de Zebra Technologies, suministradora de soluciones de impresión, que cuenta, entre sus novedades, con las impresoras de tarjetas de alto rendimiento P330i y P430i. Según la mencionada firma, gracias a la antena que ha diseñado, que va insertada en la tarjeta, el radio de lectura de ésta se extiende hasta los 6 m, en comparación con los 4,5 m que posibilitan las tarjetas UHF estándar. Esta capacidad aumenta la trazabilidad de vehículos y flotas para ofrecer información rápida y exacta sobre el tiempo de transporte, de reposo, entrada y salida. También incrementa la trazabilidad y el registro de los procesos de trabajo para herramientas, equipamiento y recursos reutilizables con el fin de ahorrar costes en la compra repetida de tags o etiquetas RFID.

Más y mejor
Asimismo el catálogo de artículos que propone Zebra Technologies se ha incrementado recientemente con el lanzamiento mundial de la serie de impresoras portátiles P4T. Con la nueva solución se pueden crear etiquetas en cualquier momento y lugar, imprimir papel químico y etiquetas normales, a la vez que soportar duras condiciones de trabajo. De esta misma serie también se ha presentado la RP4T, que fabrica etiquetas más resistentes debido a la calidad de papel que emplea y al carbón que se utiliza en el proceso.

Motorola cuenta entre sus productos con la serie de terminales portátiles MC9000, que despuntan por sus prestaciones y elevada resistencia. La MC9000 ofrece los últimos avances en tecnología móvil, una robusta construcción y el apoyo a múltiples conectividades inalámbricas. En ella convergen la voz y los datos, incluyendo un multimodo inalámbrico LAN/PAN y una captura de datos avanzada.

<em/>Incluso la instalación más compleja se optimiza con la trazabilidad.” title=”RFID trazabilidad” width=”300″ height=”199″ class=”size-medium wp-image-1374″ /><p class=Incluso la instalación más compleja se optimiza con la trazabilidad.

Robustez y fiabilidad
Igualmente, las PDA de Motorola también han sido escogidas dentro del sector de la paquetería urgente. En este caso, Zetes Industries, empresa de soluciones y servicios de valor añadido, ha sido la encargada de incorporar esta tecnología en la compañía ASM Transporte Urgente. El modelo elegido fue el MC70, que combina robustez y fiabilidad, además de tener Wi-Fi y GPRS, lo cual posibilita el intercambio de información con el sistema central de ASM. De esta forma, a través de la página de la compañía, el cliente dispone, en tiempo real, de toda la información relativa al seguimiento de los envíos, pudiéndose visualizar al tiempo los albaranes de entrega digitalizados.

Estos artículos revelan la importancia que está adquiriendo la trazabilidad. “Estamos observando una tendencia a querer saber dónde están las cosas en tiempo real, lo que formalmente se conoce como RTLS (en español, sistema de localización en tiempo real). Cada vez tenemos más consultas sobre soluciones basadas en esta tecnología, especialmente en espacios productivos”, describe Ricard Ferrer, director general de TRAZA Identificación.

Barras contra RFID
Dentro de los sistemas de trazabilidad que más emplean las empresas en la actualidad, el código de barras continúa siendo el rey. “A pesar de sus más de 30 años de historia se manifiesta todavía en muchos procesos como la mejor solución por su relación entre prestaciones y costes”, indica Ricard Ferrer. Firmas como esta última o el operador logístico H. Sanz siguen apostando por ella, pese a la entrada de nuevas tecnologías. “También se utiliza mucho en toda la industria paralela al automóvil; en logística y transporte de mercancías”, precisa Alberto García, responsable del departamento técnico de Leuze Electronics.

Dentro de los códigos destaca el Datamatrix. Se trata de un sistema industrial de codificación 2D que consiente almacenar más información en menor espacio físico. Está compuesto por celdas de color blanco y negro, que forman una figura cuadrada o rectangular. Para reconocerlo se usa una cámara y un software especial que ha de leer uno por uno estos códigos. En el mercado existen impresoras como la E18i de la empresa Set Punts, que posibilitan crear códigos Datamatrix en alta resolución.

Los códigos de barra se pueden leer por los nuevos lectores BCL 500i de Leuze Electronic. La principal característica de este producto es que los buses de campo los lleva ya integrados sin necesidad de usar una unidad de conversión externa. Todo el control del equipo se centraliza desde el autómata. Están particularmente indicados para el ámbito industrial dada su resistencia a estos entornos. En concreto, Nissan está utilizando el modelo 504i y SEAT, el 508i, en la versión Ethernet, para la trazabilidad de sus carrocerías.

Implantación lenta
Frente a los códigos de barras se encuentra su máximo rival, la tecnología RFID. “Ésta se presentó en el mercado con unas expectativas que, a mi modo de ver, no estaban tan testadas como se dijo en un principio”, argumenta Fernando Sanz, director general de la empresa H. Sanz. Para Jaume Bros, responsable de desarrollo de negocio de Zebra para España y Portugal, “lo que ocurre es que a nivel mundial la implantación se está efectuando de modo un poco más lento de lo que inicialmente se esperaba. A ello se une que los costes son más elevados, las implantaciones son más complejas y muchos sistemas basados en el código de barras continúan siendo muy eficientes. Así que no resulta extraño que existan dudas acerca de si es el momento adecuado para la RFID”.

<em/>Las soluciones de RFID también se aplican en el Ejército.” title=”RFID Trazabilidad” width=”216″ height=”300″ class=”size-medium wp-image-1375″ /><p class=Las soluciones de RFID también se aplican en el Ejército.

Uno de los principales problemas que ello representa a ojos de las firmas son los altos costes que implica su puesta en marcha y que se derivan de la gran inversión tecnológica que se ha de llevar a cabo. También por las limitaciones técnicas de la propia tecnología y por los propios actores implicados, que se tienen que poner de acuerdo. “Son muchas las empresas que se interesan y muy pocos los proyectos que se materializan”, sostiene Ricard Ferrer. Así pues, según el estudio de la RFID en España elaborado en 2007 por ID Track, el 57,3% de las compañías encuestadas mostraban interés por la implantación de tecnologías para la mejora del proceso de distribución y logística de productos. En cambio, el motivo principal que señalaron las firmas en el estudio para no haber implantado la RFID es porque no la encontraban útil o necesaria para su labor.

Convivencia y futuro
Los defensores de la RFID subrayan beneficios como el intercambio de información que permite así como la capacidad de leer los productos por lotes y sin necesidad de que estén separados físicamente. También resaltan su solvencia para almacenar gran cantidad de datos y actualizarlos y su adecuación a procesos en los que se requiere velocidad en su ejecución, además de su garantía y exactitud en la trazabilidad de los artículos. En efecto, ya hay sectores, como el textil o el alimentario, en el que se empiezan a materializar proyectos. “En estos momentos, las etiquetas RFID están en su mayoría aplicadas a las paletas y a los contenedores. Otro enfoque se da en elementos de transporte retornables, como contenedores de plástico o paletas”, matiza Roy Doornbos, responsable de la línea tecnológica de trazabilidad y RFID de ITENE.

Ahora bien, qué resulta mejor para la empresa ¿el código de barras o la RFID? La firma Zebra Techonologies a la hora de asesorar a sus clientes en la implantación de esta tecnología tiene en cuenta aspectos como a qué distancia se leerán las etiquetas, si los productos se empaquetan de forma conjunta o si están fabricados con materiales líquidos o metálicos.

Por el momento, en algunos casos, se combinan ambas tecnologías como en Mercadona, donde el código de barras y la RFID están integrados en la misma unidad de datos. En cambio, si la RFID quiere ganar posiciones frente a la primera, su futuro pasa por abaratar los costes. “El precio de la RFID continuará bajando, tanto en las etiquetas como en las infraestructuras, pero seguirá conviviendo con los códigos de barras durante muchos años”, pronostica Ricard Ferrer. Aunque su uso será especializado. “Se acabará implantando, sobre todo en los productos que tengan un alto valor. De hecho, ya se está dando en el transporte de muestras criogénicas”, concluye Jaume Bros.

<em/>Siemens ha  desarrollado un innovador sistemavia RFID para el reconocimiento del equipaje. ” title=” Trazabilidad RFID ” width=”300″ height=”216″ class=”size-medium wp-image-1362″ /><p class=Siemens ha desarrollado un innovador sistemavia RFID para el reconocimiento del equipaje.

Trazabilidad alimentaria en tres casos

“La tendencia es obtener más trazabilidad, en especial para sectores sensibles como el alimentario”, señala Jean-Marie Guérin. Es en este campo donde se ha de llevar a cabo un seguimiento completo de los productos que llegan hasta los consumidores finales. Un buen ejemplo de ello es el sector lácteo.

Normilch. Es uno de los principales productores de leche alemán. Ha querido mejorar su proceso de trazabilidad ya que el sistema que utilizaba para registrar los datos se había quedado obsoleto. Así que han aplicado la RFID de Leuze Electronic mediante la cual los datos (la cantidad, el productor, la temperatura, etc.) se transmiten desde el vehículo que transporta el material hasta la planta láctea. El resultado ha sido que se han simplificado y normalizado los procesos individuales, se ha logrado una mayor trazabilidad y se ha ganado en fiabilidad.

Kellogg’s. La multinacional estadounidense que fabrica alimentos para el desayuno también otorga una especial preponderancia a la trazabilidad. En España, en la planta de Valls (Tarragona), se ha instalado una solución para el etiquetado automático de paletas de producto acabado con el fin de adaptar dicho etiquetado a la normativa GS1-128 (antiguo EAN), que exigen las grandes superficies, y a la norma europea de trazabilidad alimentaria.

Zetes Industries ha empleado equipos de impresión y aplicación de etiquetas en tiempo real Labelpack para identificar en la parte frontal y lateral de las paletas mediante la normativa GS1-128. También ha desarrollado un software destinado al correcto control del etiquetado de los equipos implantados. En él se ha incluido, además, el software propio Maewin, homologado por AECOC (Asociación Española de Codificación Comercial) para el diseño y edición de etiquetas adecuadas a los estándares.

Campofrío. Zetes ha integrado en la multinacional cárnica la solución Visidot y lo ha hecho, concretamente, en la planta de productos frescos de Carnes Selectas 2000. Fabricada por ImageID, esta solución sustituirá los lectores manuales por la captura automática y rápida de las etiquetas con códigos 2D colocadas en los embalajes para su control y verificación. Los datos recogidos serán comprobados con los pedidos de cada cliente y se alertará en tiempo real en el caso de que los artículos no estén correctamente paletizados.

Carta blanca a la RFID
La RFID es una tecnología que, a pesar de sus beneficios, sigue generando dudas entre las firmas. Para probar su eficacia, se pueden efectuar pruebas piloto antes de que las empresas apuesten por ella definitivamente. Una de las últimas se ha efectuado en el Servicio Postal de Qatar, que ha probado la tecnología RFID de Motorola para medir la calidad postal entre Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.

Se instalaron lectores RFID fijos Motorola XR480, dotados de antenas de la misma marca de alto rendimiento, junto con otras antenas en centros de procesamiento de correo de los tres países. La finalidad era verificar la trazabilidad de los sobres de prueba anónimos que contenían estas etiquetas y que estaban mezclados con el correo ordinario.

A medida que iban entrando en los centros de clasificación, los lectores RFID detectaban las etiquetas de las cartas sin verlas ni escanearlas una a una. Las cartas de prueba volvían a ser detectadas según salían de los centros de clasificación, registrándose la fecha y la hora con el fin de crear una base de datos con la que medir la calidad de servicio.

La importancia de este experimento reside en la demostración de la eficacia de la RFID como tecnología utilizable en los servicios postales. Ellos podrán revelar los retrasos en el proceso de reparto así como analizar si la ruta seguida es la óptima. Asimismo permitirá al resto de países comprobar la efectividad de la RFID como forma de monitorizar la correspondencia, reducir costes y prestar un mejor servicio a los usuarios.

RFID sí, pero con criterio
En el caso de que su empresa esté pensando implantar la tecnología RFID, Zebra Technologies recomienda seguir una serie de indicaciones:

1. Describir qué beneficios aportará a la compañía el cambio a la RFID.
2. Delimitar el aspecto específico del negocio que se quiere resolver.
3. Determinar qué información se necesita para mejorar la situación de la empresa.
4. Identificar las características de rendimiento que se esperan que cumpla la RFID.
5. Realizar un test o una prueba piloto antes de llevar a cabo la implantación.