El dólar complica la vida al Índice de Precios Industriales

El Índice de Precios Industriales cerró 2005 en el entorno del 5%. Una cifra alta cuyos principales responsables son el petróleo y la debilidad del euro frente al dólar. Esta situación se puede agravar si la divisa americana –moneda en la que se compra el crudo– continúa ganando terreno a la europea.

Mientras el IPC deja abierto un resquicio de vez en cuando a la tranquilidad, el Índice General de Precios Industriales (IPRI) no parece que vaya a mantener la misma tónica. Ha terminado el año y no ha podido situarse muy por debajo del 5%. El causante de esta mala cifra es un viejo conocido del sector industrial: el petróleo. Las actividades relativas al refino del crudo han sido las más inflacionistas si miramos con atención los últimos 365 días.

Malas cifras; y es que el oro negro no deja de pasar su factura diaria y cada día parece que la minuta será más alta. Si hace unos meses el dólar, al estar un 30% o incluso un 35% más barato que un euro, nos estaba ayudando a que la compra de esta materia prima todavía se pudiera hacer a precios asumibles, en la actualidad la fortaleza del billete verde está encareciendo la adquisición de este combustible fósil. Esta circunstancia incide sobre el sector industrial de una forma directa. Sobre todo en actividades como la siderurgia o la automoción, que son intensivas en el consumo de esta materia prima o de sus derivados.

Pero lo que muchos expertos apuntan es que el IPRI real tiene que ser superior a la cifra que da la Administración. ¿Por qué? Este índice mide los precios de venta de salida de fábrica obtenidos por establecimientos industriales en las transacciones que realizan, excluyendo los gastos de transporte, comercialización e IVA facturado. A nadie se le escapa que estás primeras partidas, por culpa del petróleo, están aumentando mes a mes, lo que quiere decir que si las tuviéramos en cuenta (ya que son imprescindibles en la actividad empresarial) el porcentaje sería más elevado.