El diseño dibuja el futuro del envase y el embalaje

La industria del envase y embalaje en España vive un buen momento. Sus más de 1.900 empresas proporcionarán al sector una facturación de 9.000 millones de euros anuales. Gran parte de la responsabilidad de esta bonanza recae en las inversiones en I+D+i que ha acometido la industria, algo que le ha permitido aunar precio y diseño.


Un momento dulce que debe beneficiarse de la coyuntura económica para fortalecerse y abrirse paso en nuevos mercados. Así es el periodo que vive el sector del envase y embalaje en España tras atravesar durante los últimos ocho años un proceso de crecimiento que se ha mantenido de forma constante, lo cual refleja el fuerte tirón de su demanda. Sus únicas sombras provienen del reto que todavía representa la exportación, la competencia de precios más asequibles de otras naciones, principalmente de los países del este y asiáticos, y la necesidad de una adaptación tecnológica continua para responder a las nuevas exigencias de los clientes.

Actualmente el sector del envase y embalaje aglutina a 1.900 empresas que dan empleo a 64.693 personas, según los últimos datos del Libro Blanco de Envase y Embalaje, cuya nueva edición se presentará en la próxima feria de Hispack, que se celebrará del 27 al 31 de marzo de 2006. Por subsectores, continúan siendo los plásticos (con un 28%) y el cartón ondulado (21,7%) los que mayor peso relativo poseen en el total de la facturación de este sector. Por producción, el cartón ondulado (33,4%), seguido del vidrio (25,7%) y los plásticos (20,4%), lidera el ranking, y en cuanto al número de sociedades, el primero es el subsector de los plásticos (45,8%), y a continuación el de maquinaria (26%).

La facturación crece
Desde 1997 la facturación ha crecido un 41% hasta situarse en los 9.000 millones de euros, mientras la producción llega casi a los ocho millones de toneladas anuales, lo que representa un incremento del 11,6%. En lo que respecta al número de empresas y al de empleados se ha vivido también en este periodo un progresión en igual proporción: un 15,4%.

Este desarrollo se debe al fuerte aumento del consumo interno de envases y embalajes en todos los ámbitos económicos, lo que ha llevado a incrementar la presencia del segmento en áreas como la alimentación, industria, farmacia, droguería, automoción, etc. Para atender este reforzamiento del consumo interno, las compañías implicadas han dedicado parte de sus recursos a invertir en nueva maquinaria, hecho que refleja el dinamismo y la importante capacidad de respuesta de esta industria a las demandas del mercado. Entre los sectores que más han invertido en modernizar este aspecto destacan el cartón ondulado, el metal y el vidrio.

“El sector del envase y embalaje tiene un enorme peso en la economía española. Los productos y servicios que ofrecen las firmas del mundo del packaging se extienden e influyen en todos los ámbitos de actividad, tanto industriales como de consumo”, afirma Javier Riera-Marsá, empresario del sector de maquinaria para envase y embalaje de productos para la industria alimentaria y actual presidente de Hispack, la feria más destacada que se celebra en España y una de las cuatro más representativas del mundo.

Riera-Marsá i Bonmatí señala que precisamente este aumento del consumo de envases ha provocado que la mayoría de las empresas del sector hayan realizado inversiones en maquinaria para atender las demandas de sus clientes y modernizar sus estructuras de cara a tener mayor capacidad de respuesta frente a sus demandas. “La industria del envase y embalaje es una de las que más invierte en I+D, por lo que seguirá siendo necesaria esa adecuación tecnológica constante. Las sociedades del sector son cada vez más competitivas, no sólo por la excelente relación calidad-precio de sus productos sino también por un factor cada vez más reconocido: el diseño”, indica este experto.

Productos más competitivos
La inversión tecnológica, la gestión de la calidad, el diseño de envases, el cuidado medioambiental y la I+D+i son las cuestiones más relevantes a tener presente en el desarrollo a corto plazo de este segmento junto con el reto de lograr un producto que aúne las cualidades de calidad, precio y diseño. Al respecto, las previsiones para los próximos años son optimistas, ya que se va a continuar en una dinámica de crecimiento en la facturación, producción e inversión, aunque se permanecerá estable en los conceptos de importación, exportaciones, número de empleados e inversión en I+D, según revela un estudio de la consultora Taylor Nelson Sofres.

Desde las empresas del sector se considera que se ha avanzado mucho en la competitividad de los productos españoles, se ha producido una mayor diversificación de la oferta y establecido estructuras empresariales y procesos productivos más flexibles. Reflejo de este avance es el hecho de que ha aumentado el número de firmas que trabajan con varias materias primas al mismo tiempo, con el objetivo de garantizar una mayor versatilidad de los productos.

Una de las principales características de este sector en España es su gran concentración, tanto de las compañías como de la producción, en las zonas más industrializadas del país. La lista de las comunidades autónomas que registran los mayores porcentajes está encabezada por Cataluña (46,9%), seguida por Madrid (14,6%), País Vasco (13,1%) y Valencia (6,9%), mientras el resto de comunidades acumulan solamente el 15,4% de las empresas.

El 45,3% del total de la producción se comercializa en mercados locales o dentro de la misma comunidad autónoma y un 41,1% se dirige al mercado nacional, mientras sólo un 13,4% se exporta. Desde Aspack (Asociación Española de Fabricantes de Envases, Embalajes y Transformados de Cartón) se defiende que “la exportación no es una opción, sino una obligación. Creemos que existe un enorme potencial en países muy concretos, donde nuestras sociedades pueden aprovecharse de su alta calidad y nivel competitivo”.

Nuevas tendencias
El sector está sometido a un ritmo vertiginoso de innovaciones en la maquinaria, y las novedades que se van incorporando suponen la mejora de los procesos de producción que cada vez están más automatizados, así como la rapidez y versatilidad de las máquinas para dar respuesta, por ejemplo, a la utilización de distintos materiales. La tendencia industrial se orienta a agrupar en un mismo equipo el máximo número de funciones posible, creando líneas completas de producción. Esta dinámica representa un importante esfuerzo para estar al día en inversión tecnológica.

En lo relativo a los envases, los departamentos de I+D buscan, ante todo, la comodidad, tanto para el consumidor como para el distribuidor, dando cada vez más significación al diseño como elemento diferenciador para el cliente. Al respecto destaca, por ejemplo, el crecimiento de la demanda de nuevos envases flexibles que se pueden volver a cerrar por las prestaciones que ofrecen de comodidad y mantenimiento de las cualidades de los productos. Dentro del auge del ecoenvasado sobresalen las aplicaciones que ya empiezan a darse de bolsas y embalajes completamente compostables, desde el papel y el cartón, a las tintas, películas o colas que se utilizan y que se ajustan a las normativas europeas y a la regulación de la Asociación Internacional de Polímeros Biodegradables.

Como destacan desde Hispack, al mismo tiempo se está trabajando para encontrar compuestos más resistentes, reciclables y respetuosos con el medio ambiente. “Se están desarrollando materiales barrera para la fabricación de envases activos que participan en la conservación del producto, es decir, envases que interactúan con el entorno y el artículo para alargar su vida útil”, concluye Javier Riera-Marsá.