El auge del plástico en los contenedores

Un caso curioso de avance del uso del contenedor de plástico es la práctica desaparición de las cajas fabricadas en porexpán –corcho blanco– para trasladar artículos y en especial, el pescado, frente al uso de cajas plegables y reciclables de poliestileno con la gran ventaja de que ocupan un menor espacio en su transporte y se pueden limpiar. Por ejemplo, el grupo de distribución El Árbol ha dejado de emplear cerca de 225.000 cajas de porexpán al introducir un diseño plegable y reciclable que reduce el volumen de espacio y las necesidades de transporte.

“En España, como en otros países europeos, se intensifica cada vez más el uso de embalajes plásticos, ya que tienen varias ventajas: son reutilizables, con lo cual, a la larga, representan un coste de inversión inferior a uno desechable; permiten una mejor protección de la pieza, ya que no desprenden partículas, polvo, etc. y por lo tanto son más apropiados para artículos delicados o también cuando los entornos de fabricación requieren unas condiciones altas de higiene”, explican en Georg Utz Sarl.

Los embalajes plásticos (cajas, bandejas termoconformadas y contenedores) ocupan un espacio cada vez más preponderante y están sustituyendo a los de madera o de cartón que no son tan eficientes ni ecológicos. El sector de la automoción ha sido uno de los pioneros en utilizar estas protecciones retornables y demostrar su interés. Desde Georg Utz Sarl indican que en los últimos años también se asiste a un uso creciente de estos embalajes en sectores tales como la industria farmacéutica y la agroalimentaria, aunque todavía su empleo no esté tan generalizado.