El aluminio brilla menos

El aluminio es el segundo metal más utilizado del mundo, lo que confirma que su uso crece. Sin embargo, el comportamiento especulativo que está sufriendo en los mercados internacionales está provocando una escalada artificial de su precio, que puede poner en peligro en España a un gran número de refinadores.

El aluminio es el elemento metálico más abundante en la corteza terrestre. Es adecuado para miles de aplicaciones, aunque los usos más comunes son el transporte –desde aviones y cohetes a automóviles y barcos–, las latas de bebida, el empaquetado y almacenaje, así como la construcción –en estructuras, ventanas y puertas, principalmente–. En concreto, según el London Metal Exchange (la bolsa de metales de Londres), la industria del transporte utiliza un 26% de la producción de aluminio primario en el mundo, seguida de la del empaquetado y envase (22%), junto a la construcción (22%). Se trata de un elemento ligero, resistente a la corrosión y a la oxidación, con bajo punto de fusión, maleable y dúctil. En la actualidad, su utilización se ha desarrollado más debido a que se trata de un material que es barato de reciclar y a que tiene una elevada resistencia al paso del tiempo, lo cual ha hecho que sea el segundo metal más utilizado, sólo por detrás del acero.
El aluminio no se encuentra de manera natural en forma de metal en la naturaleza, sino que se ha de refinar a partir de la bauxita para conseguir un óxido denominado alúmina y posteriormente se lleva a cabo la electrólisis de ésta para obtener el aluminio propiamente dicho. El problema de la obtención del metal es que resulta caro, en términos energéticos y financieros, por la cantidad de electricidad que necesita, hasta 15 kWh por cada kilogramo. Por el contrario, el reciclaje requiere de un 95% de energía menos que su generación primaria. Además, no pierde propiedades aunque se recicle una y otra vez y las actuales técnicas para su recuperación permiten reaprovechar hasta un 80% del metal.

En estos momentos, un 32% de la demanda de aluminio en Europa es cubierta por el metal reciclado y llega al 40% en todo el mundo. El resto corre a cargo del denominado aluminio primario —no reciclado, ni combinado con otros metales en aleación–, cuya producción global es de unos 24 millones de toneladas al año, según el Internacional Aluminium Institute. De ellas, unas 385.000 t son de producción española.

Consumo y producción en Europa
En el mundo occidental se emplean más de 20 millones de toneladas de aluminio primario al año, de los que un tercio son consumidos en Europa Occidental. En esta zona, su uso se distribuye entre las actividades de laminación (3,4 millones de toneladas), extrusión (2,4 millones), productos semifabricados (medio millón) y unas 700.000 t de hoja de aluminio, además de otros casi dos millones de toneladas en aleaciones. En España, se consumieron 14,2 kilos por persona en 2004, de acuerdo con la Asociación Europea del Aluminio (EAA), una cifra que contrasta con los 21,1 kilos per cápita que se utilizan, de media, en la Europa de los Veinticinco.

Según el London Metal Exchange, la producción de aluminio primario en el mundo está liderada por Europa (33%), seguida de América (29%), Asia (24%), Oceanía (9%) y África (5%). En lo que se refiere al aluminio Alloy (aquel que proviene del reciclado o de aleaciones con otros metales), según la misma fuente, la mayor producción mundial se sitúa en Estados Unidos (40%).

Destacado:
El problema de la obtención del metal es que resulta caro, en términos energéticos y financieros, por la gran cantidad de electricidad que necesita
Alcoa: líder mundial
En 1886, el estadounidense Charles Martin Hall descubrió un sistema por el que se podía obtener aluminio, considerado hasta entonces como un metal semiprecioso, de una manera barata y asequible para los fabricantes industriales. Su descubrimiento y algunos patrocinadores fueron los promotores de la compañía Pittsburgh Reduction Company. Hoy Alcoa Inc. –como se la denominó más tarde– es la principal empresa de aluminio del mundo. En España cuenta con 14 centros de producción, es el líder de este metal, el único productor de alúmina y aluminio primario, y el primer fabricante de productos laminados y extraídos en aluminio. También fabrica embalaje flexible y semirrígido, así como sistemas de cierres de plástico para botellas. En 2004, Alcoa obtuvo unos ingresos de 23.500 millones de dólares a nivel mundial y en 2005 contaba con 131.000 empleados en 43 países. Sus acciones se cotizan en las bolsas de Nueva York (NYSE), bolsa electrónica de Suiza, el mercado de valores australiano y las bolsas de Bruselas, Francfort y Londres.