Bolsillos llenos para su empresa

Bancos y cajas de ahorro están apostando, tras un tiempo de olvido, por las micropymes. Las empresas con menos de diez trabajadores, negocios, profesionales y autónomos disponen ahora de una extensa gama de productos financieros diseñada para cubrir sus necesidades. Logismarket repasa las mejores ofertas.

España es una nación de pymes. De los más de 2,7 millones de empresas activas que hay en nuestro país, las grandes –las que tienen más de 250 empleados– no llegan a 3.500. Las pequeñas y medianas firmas son, sin duda, el motor de la economía española: ocupan a ocho de cada diez trabajadores, facturan dos tercios de las ventas totales del tejido empresarial, exportan ya el 44% y suman dos tercios del volumen total de créditos.

Pero la condición de pequeña y mediana empresa es muy relativa precisamente por la laxitud del concepto pyme. No es lo mismo ser una pequeña empresa con 200 empleados y ventas por valor de 100 millones de euros, que un negocio de tres empleados y medio millón de euros de facturación.

A la hora de obtener financiación las cosas son mucho más difíciles para los más pequeños: micropymes, negocios, profesionales y autónomos y, sobre todo, para las empresas agrarias. Esto es así, si bien la base que forma la pirámide de las pymes –es decir, las micropymes– constituye una amplísima mayoría: más de dos millones y medio de firmas con menos de dos empleados.

A pesar de esa abrumadora diferencia, un estudio de la consultora Mercer Oliver Giman concluye que a las pymes, pequeños comercios y autónomos “se les ha considerado durante largo tiempo como un segmento sin atractivo especial desde un punto de vista financiero”. Eran consideradas, algo así, como los jóvenes entre los clientes particulares.

Ayudar con el negocio
Eso comienza a cambiar. Los bancos se han dado cuenta del potencial que poseen tanto los jóvenes para sus negocios de particulares como las micropymes y los empresarios autónomos para su actividad dirigida a las empresas.

Una de las entidades que se está mostrando más activa a la hora de atraer a pequeños empresarios y comerciantes es el BBVA. Su apuesta se resume en el lema: Pasión por tu negocio. “Queremos ayudar a los dos millones y medio de pequeños empresarios a sacar su negocio adelante; a los que tienen una pequeña empresa o un comercio; a los autónomos, profesionales y emprendedores. Y para eso hace falta algo más que buenos productos. No se trata sólo de captar clientes; se trata de estar cerca de ellos, ayudándoles en su negocio”, comentan desde BBVA.

BBVA comercializa Negocios 3×3, que son tres productos –o tres alternativas– en uno:
– Préstamo a 3 años: ofrece un tipo de interés mixto. En principio, es un fijo al 5%. Si, a lo largo de la vida del préstamo, el Euríbor a seis meses superase el 4,5%, se aplicará un tipo variable de Euríbor + 0,50%. El importe mínimo es de 6.000 euros. Dirigido a pymes con un máximo de diez empleados.

– Leasing Negocios: BBVA pone también esta fórmula de financiación en el mercado –alquiler con opción a compra– a un tipo fijo del 5%. Igualmente, para financiar bienes por un importe mínimo de 6.000 euros.

– Cuenta Crédito Negocios: es una cuenta de crédito a un año, con posibilidad de ampliarla a tres. Es a un tipo fijo del 5% el primer año y, a partir del segundo, pasa a ser variable y referenciado al Euríbor a tres meses más un diferencial del 1,25%. Las revisiones son trimestrales y el importe mínimo, también de 6.000 euros.

Garantía hipotecaria
Banco Santander presenta también un amplio abanico de soluciones de financiación para las pequeñas empresas, comercios y autónomos. Su principal producto es el Supercrédito Liquidez Empresas, que está especialmente diseñado para satisfacer las necesidades de microempresas y pymes, aunque también puede ser contratado por profesionales y autónomos, tanto si son personas físicas como jurídicas.

El Supercrédito Liquidez Empresas es un crédito con garantía hipotecaria. Es decir, se concede en base a los inmuebles en propiedad del demandante, sea una persona o una compañía. El límite del crédito está determinado por el valor de tasación del inmueble que se ofrece como garantía y puede llegar hasta el 70%. El importe mínimo es de 60.000 euros y el máximo, de 600.000.

Este producto se otorga a un plazo único de ocho años y a un tipo de interés variable, referenciado al Euríbor, con un diferencial negociable, pero que suele ajustarse a la situación del mercado. En cuanto a las condiciones de amortización, a partir del quinto año se inicia un plan mediante rebajas sucesivas del 25% del límite del crédito concedido.

Cuenta de crédito
En realidad, funciona como una cuenta de crédito, pero con enorme versatilidad, a fin de permitir tener centralizada toda la actividad financiera de una empresa y beneficiarse de importantes ventajas: como la financiación de inversiones para equipamiento o circulante a un tipo de interés de préstamo hipotecario e, igualmente, contar con liquidez en todo momento.

El Banco Popular dispone de una póliza de crédito especialmente diseñada para micropymes, negocios y autónomos que funciona además como una cuenta de crédito. Su principal ventaja es su flexibilidad. En realidad, actúa como una cuenta corriente y hace posible obtener financiación de forma inmediata, hasta un límite determinado que varía en cada caso. Las condiciones de financiación también se ajustan a las necesidades de cada cliente. Con la póliza de crédito se puede disponer asimismo de financiación adicional para cubrir necesidades puntuales de tesorería.

Financiación para todos
El Banco Sabadell incide en la fórmula del leasing. Lo hace a través de BS Leasing, un producto dirigido a profesionales, comercios y pequeños empresarios con independencia de que su actividad económica sea profesional, comercial, industrial o de servicios. La mayor ventaja de BS Leasing es que financia hasta el 100% del importe de la operación. Ofrece la opción de hacerlo a un tipo de interés fijo o variable, referenciado al Euríbor más un diferencial negociable. El plazo de amortización es de dos años para la financiación de maquinaria y vehículos industriales y de diez para inmuebles. Además, el leasing es un instrumento de financiación que tiene la consideración de gasto deducible tanto para las empresas sujetas al Impuesto de Sociedades como para los empresarios autónomos adscritos al IRPF en régimen de estimación directa.