Basura aprovechada y sin residuos

La empresa española Hera y y la canadiense Plasco Energy han descubierto un sistema de tratamiento de basuras que no produce residuos y es rentable, que han puesto en marcha en la instalación industrial que tienen conjuntamente en Ottawa (Canadá).

Esta tecnología se basa en las antorchas de plasma que someten a 3.000º o más los deshechos. De esta forma las moléculas se convierten en plasma, átomos ionizados libres y con una dinámica cargada de interacciones electromagnéticas entre las partículas.

Por lo tanto, los átomos más ligeros se recombinan y forman un combustible que posibilita generar electricidad con alta eficiencia (gas de síntesis). Además, las moléculas más pesadas, derivadas del material inorgánico de los residuos, bajan al fondo del reactor y se convierten en líquido, que al enfriarse, forman una masa vitrocerámica.

Asimismo la instalación cuenta con un sistema de cogeneración que aprovecha el calor generado en el proceso y logra obtener 12 MW de potencia establecida.

Todo ello en conjunto, permite tratar 70.000 t al año de residuos urbanos que no han podido ser reciclados ni recuperados en los ecoparques. De igual forma esta tecnología posibilita obtener 81.600 megavatios hora (MWh) de electricidad generada y 8.500 t de materiales vitrocerámicos, aptos para una gran variedad de aplicaciones.

Del papel a la práctica
En 2003 el Grupo Hera (Hábitat, Tecnología y Restauración Ambiental), empresa de residuos, y Plasco Energy, compañía de conversión de residuos y generación de energía, crearon Hera Plasco para llevar a cabo el sistema de eliminación de basura.

Tres años después esta sociedad conjunta construyó una planta piloto en Castellgalí (Barcelona), antes de dar el salto en 2007 en Ottawa (Canadá) con una instalación industrial donde se puso en práctica el sistema de tratamiento de residuos. Las pruebas de esta experiencia habrán concluido en otoño de este año. Durante el pasado abril se llegó a las 75 t por día.