Desde la simple monitorización de la actividad de una máquina hasta el control de plantas industriales a través de Internet, los sistemas de gestión remota ofrecen numerosos beneficios a las empresas: ahorran costes de mantenimiento y permiten reaccionar en tiempo real ante cualquier incidencia.
El río Amarillo, el segundo más largo de China, abastece de agua a más de 100 millones de personas. Profundamente ligado a la historia del país, su turbulento caudal arrastra sedimento amarillento a lo largo de 5.464 kilómetros y, en 1931, su desbordamiento causó más de tres millones de muertos. En la actualidad, sin embargo, la Comisión de Conservación del río cuenta con un sistema de control y supervisión de planta desarrollado por la firma Wonderware, que hace posible regular la cantidad de agua que discurre a través de las esclusas y prevenir futuras inundaciones. Todo ello se realiza desde una central de control, aunque cualquier operario puede acceder a esta información sin necesidad de encontrarse a pie de esclusa, algo que resultaría francamente complicado dada la enorme distancia que separa los distintos puntos de control.
Esto es posible gracias a que el sistema incluye una base de datos centralizada, a la que se puede acceder desde cualquier punto del río mediante una conexión a Internet, así como de una transferencia y procesamiento de la información en tiempo real, lo que posibilita una respuesta inmediata ante cualquier incidencia. El río Amarillo es un buen ejemplo de gestión remota de instalaciones industriales, una tendencia cada vez más creciente en las empresas actuales. “En la mayoría de los sectores ya se han implantado todas las tecnologías aplicables y la gestión remota es sólo un paso más, que las empresas tendrán que dar tarde o temprano”, afirma Nicolás Perelló, key account manager de Wonderware Spain.

La ‘isla de control’
Los primeros pasos en automatización industrial se produjeron en lo que se conoce como la isla de control, un dispositivo informático que supervisa las operaciones de fabricación a pie de máquina. Las ventajas de controlar y analizar el funcionamiento de una herramienta de forma automática son evidentes, ya que se mejora considerablemente la eficiencia operativa del sistema, la calidad de la producción y el rendimiento de la planta. Este entorno, que hoy día controla hasta una red de varias plantas, se denomina HMI (interfaz hombre-máquina, en su acepción española).

El siguiente paso hacia la gestión remota de instalaciones lo constituyen los sistemas SCADA (supervisión de control y adquisición de datos), una tecnología que hace posible el control distribuido de las máquinas desde cualquier punto de la fábrica, tal y como se efectúa en el río Amarillo. “En la actualidad, la gestión ya es remota dentro de las plantas, ahora sale de esas cuatro paredes para controlar toda la información desde la central y acceder a ella en cualquier momento”, asegura Jordi Rey, sales & operations manager de Wonderware Spain.

En una tercera fase se encuentran los sistemas de gestión de la producción y el rendimiento (PPM o Production and Performance Management). “Una vez que el control y la supervisión de la instalación están distribuidos, hay que gestionarlos y sacarles el máximo rendimiento”, sostiene Perelló. En este sentido, existe una nueva demanda por parte de los directores generales de las empresas de tipo medio: “Quieren tener una pantalla donde ver el estado de toda la infraestructura, tener acceso directo a la máquina y comprobar los parámetros; estén donde estén”, añade.

Por otra parte, es de vital importancia que esta información se transmita en tiempo real e, incluso, se alerte a los responsables automáticamente ante cualquier variación de un parámetro con respecto al rango preestablecido. “Si la productividad de una línea de envasado, por ejemplo, ha descendido en un porcentaje significativo, se puede recibir una alerta por SMS para conectarse al sistema de gestión remota de forma inmediata y ver el estado de la fábrica, hacer las llamadas pertinentes y rectificar la situación”, analiza Nicolás Perelló. “La mayoría de los problemas que surgen en una factoría son operativos y, si no se reacciona al momento, desde cualquier lugar, se está perdiendo la oportunidad de solucionarlos a tiempo”, concluye.

Soluciones comerciales
Wonderware es el referente mundial en sistemas de gestión remota de instalaciones. Sus soluciones facilitan la toma de decisiones inteligentes en tiempo real mediante el acceso a los datos desde los sistemas de planta y de gestión de negocio. En el caso del río Amarillo, la solución elegida fue FactorySuite A2, basada en la tecnología Archestra, que supervisa, maneja, analiza y realiza el mantenimiento de todo tipo de instalaciones repartidas y remotas, gestionando fácilmente la seguridad operativa y del sistema. Comprende diferentes herramientas como Wonderware Industrial Application Server, donde se almacenan los datos de modo inteligente, o el portal SuiteVoyager, para intercambiar información de manera segura a través de la Red.

La compañía GE Fanuc también ofrece distintas soluciones de producción inteligente. Éstas permiten conectar los equipos a pie de planta con los sistemas de negocio de las oficinas y actuar en tiempo real para optimizar la rentabilidad e incrementar la productividad. Para ello, disponen de herramientas web que analizan la información de producción, emiten informes de estado y muestran indicadores de funcionamiento en cualquier momento y lugar a través de una conexión a Internet. Asimismo, es posible unificar y dinamizar el proceso de recopilación de datos, y monitorizar y rastrear operaciones por medio de sencillas aplicaciones informáticas.

Las enseñanzas de Sena
Finalmente, la compañía Sena Technologies también dispone de numerosas aplicaciones informáticas destinadas a la gestión de dispositivos industriales. La proliferación de las conexiones de banda ancha en las empresas actuales ha hecho posible la extensión de los sistemas de computación basados en redes TCP/IP y Ethernet, soluciones preferidas por la mayoría de ellas. Esto, unido a la necesidad de gestión y conexión de plataformas y sistemas, ha dado lugar a un sinfín de aplicaciones industriales, entre las que destacan aquellas orientadas a procesos de automatización. Los empresarios demandan soluciones inteligentes que admitan redes, para integrar los datos capturados de los equipos industriales con la red comercial de la empresa. Así, las aplicaciones de Sena Technologies posibilitan la gestión remota de varios equipos dentro de una misma fábrica y el control de datos procedentes de sensores.

En definitiva, el desarrollo de la conectividad de banda ancha ha posibilitado la transferencia de enormes cantidades de datos a gran velocidad, lo que da acceso a la información en tiempo real y tomar decisiones de forma inmediata. En el ámbito industrial, donde la competencia entre las sociedades, y entre las distintas plantas de una misma compañía, es cada vez mayor, cobra mucha importancia la posibilidad de controlar y gestionar una fábrica desde cualquier parte del mundo y en cualquier momento del día.